Los trastornos esofágicos funcionales, ahora denominados trastornos esofágicos de la interacción intestino-cerebro (E-DGBI), han experimentado una actualización conceptual relevante en Roma V, reflejando avances diagnósticos y fisiopatológicos recientes.
Principales cambios de Roma V
1. Integración formal con criterios fisiológicos modernos
Uno de los cambios más importantes es la incorporación explícita de dos consensos fundamentales:
- Clasificación de Chicago 4.0 → evaluación de motilidad esofágica
- Consenso de Lyon 2.0 → diagnóstico de ERGE (vea aquí: https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/actualizaciones-en-el-diagnostico-de-erge-consenso-de-lyon-2-0-2023/)
Es decir: el diagnóstico de E-DGBI ahora se basa fuertemente en exclusión objetiva, utilizando pruebas fisiológicas y no solo criterios clínicos.
2. Diagnóstico más riguroso (y más “excluyente”)
Roma V refuerza que el diagnóstico solo debe realizarse después de excluir:
- Enfermedad estructural (endoscopia)
- ERGE significativa (pHmetría/impedancia)
- Trastornos motores mayores (manometría esofágica) — Atención: la motilidad esofágica ineficaz (MEI) no excluye E-DGBI
- Esofagitis eosinofílica (biopsia, cuando esté indicado)
Esto reduce el riesgo de sobrediagnóstico de trastornos funcionales, problema frecuente en Roma IV.
3. Mayor valorización de la esofagitis eosinofílica como diagnóstico diferencial
Roma V enfatiza que la esofagitis eosinofílica debe excluirse activamente, especialmente en:
- Disfagia
- Dolor torácico relacionado con la alimentación
La ausencia de biopsia adecuada puede llevar a diagnóstico incorrecto de E-DGBI.
4. Papel creciente de nuevas herramientas diagnósticas
Especialmente en disfagia funcional:
- Introducción del FLIP (Functional Lumen Imaging Probe)
- Mayor uso de:
- Prueba con alimento sólido
- Esofagograma funcional
5. Criterios temporales mantenidos, pero reforzados
Para diagnóstico:
- Síntomas ≥ 3 meses
- Inicio ≥ 6 meses antes
Con este criterio temporal, se refuerza el carácter crónico y no transitorio de estas condiciones.
6. Redefinición y mejor separación de los fenotipos clínicos
Roma V mantiene los principales subgrupos, pero con criterios más claros, conforme se describe en la Tabla 1:
| Trastorno esofágico de la interacción intestino-cerebro | Criterios diagnósticos |
| Criterio temporal (para TODOS): • Síntomas ≥ 3 meses • Inicio ≥ 6 meses • Frequência: ≥ 1x/semana, apesar de terapia antissecretora por pelo menos 8 semanas Criterio de exclusión (para TODOS): • Ausencia de evidencia de que la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) o esofagitis no relacionada con reflujo sean la causa de los síntomas (conforme criterios del Consenso Lyon 2.0; considerar biopsias de mucosa si disfagia o si el dolor torácico ocurre durante las comidas) • Ausencia de trastornos del vaciamiento de la unión esofagogástrica (UEG) y/o de trastornos de la peristalsis esofágica. Obs: La presencia de motilidad esofágica ineficaz (MEI) no excluye el diagnóstico funcional |
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| Dolor torácico funcional | Debe incluir todos los siguientes criterios: 1. Dolor o malestar retroesternal (las causas cardíacas deben excluirse) 2. Ausencia de síntomas esofágicos asociados, como pirosis o disfagia |
| Pirosis funcional | 1. Sensación de quemazón retroesternal 2. Ausencia de alivio de los síntomas a pesar de terapia antisecretora optimizada por al menos 8 semanas |
| Hipersensibilidad al reflujo | 1. Quemazón retroesternal y/o dolor torácico 2. La regurgitación y eructación no se consideran en esta definición cuando ocurren aisladamente o en conjunto 3. Evidencia de desencadenamiento de los síntomas por episodios de reflujo |
| Globus | 1. Sensación persistente o intermitente, no dolorosa, de “bolo” o cuerpo extraño en la garganta, sin lesión estructural identificada al examen físico y a la laringoscopia a. Ocurre entre las comidas b. Ausencia de disfagia u odinofagia c. Ausencia de gastric inlet patch (mucosa gástrica ectópica) en el esófago proximal |
| Disfagia funcional | 1. Sensación de que alimentos sólidos y/o líquidos quedan atrapados, impactados o presentan tránsito anormal por el esófago 2. Ausencia de evidencia de que anormalidad mucosa o estructural esofágica sea la causa del síntoma • Esofagograma normal con comprimido/malvavisco o FLIP normal pueden apoyar el diagnóstico de disfagia funcional • Prueba con comida sólida normal durante la manometría puede apoyar el diagnóstico de disfagia funcional |
Tabla 1: Criterios diagnósticos para trastornos esofágicos de la interacción intestino-cerebro, conforme Roma V
Conclusión
Roma V representa un avance al proponer un enfoque más estructurado para el diagnóstico de los trastornos esofágicos de la interacción intestino-cerebro, integrando consensos modernos como Lyon 2.0 y Chicago v4.0 y refinando la distinción entre los diferentes fenotipos clínicos. Esta estandarización es particularmente importante porque, a pesar de la alta prevalencia y el reconocimiento creciente de estas condiciones, los E-DGBI aún permanecen subestudados, principalmente debido a la ausencia de algoritmos diagnósticos ampliamente aplicables y a la heterogeneidad en la evaluación sintomática y en las pruebas fisiológicas. Como consecuencia, el desarrollo de estrategias terapéuticas basadas en evidencias aún es limitado. En este escenario, los avances futuros pasan necesariamente por la consolidación de criterios diagnósticos más robustos, mejor comprensión de los mecanismos fisiopatológicos e incorporación de un enfoque multidisciplinario en el manejo de estos pacientes.
Referencia
- Gyawali CP, Roman S, Zerbib F, Savarino EV, Bhatia S, Fass R, Pandolfino JE. Functional esophageal disorders. Gastroenterology. 2026. doi:10.1053/j.gastro.2026.02.005.
Cómo citar este artículo
Lages RB, Gamarra ACQ. Roma V en los trastornos esofágicos funcionales: ¿qué cambió?. Gastropedia 2026, Vol I. Disponible en: https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/esofago/roma-v-en-los-trastornos-esofagicos-funcionales-que-cambio/