<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Arquivos Gastroenterología - Gastropedia</title>
	<atom:link href="https://gastropedia.pub/es/category/gastroenterologia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://gastropedia.pub/es/category/gastroenterologia/</link>
	<description>Actualización médica de forma sencilla para profesionales que trabajan con la salud del aparato digestivo.</description>
	<lastBuildDate>Sat, 24 Jan 2026 15:06:15 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2022/11/favicon.png</url>
	<title>Arquivos Gastroenterología - Gastropedia</title>
	<link>https://gastropedia.pub/es/category/gastroenterologia/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Evaluación de la enfermedad celíaca en pacientes que siguen una dieta sin gluten: un enfoque práctico para el gastroenterólogo</title>
		<link>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/evaluacion-de-la-enfermedad-celiaca-en-pacientes-que-siguen-una-dieta-sin-gluten-un-enfoque-practico-para-el-gastroenterologo/</link>
					<comments>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/evaluacion-de-la-enfermedad-celiaca-en-pacientes-que-siguen-una-dieta-sin-gluten-un-enfoque-practico-para-el-gastroenterologo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Bruno Martins&nbsp;y&nbsp;Andrea Catherine Quiroz Gamarra]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 Jan 2026 15:06:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gastroenterología]]></category>
		<category><![CDATA[Intestino]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gastropedia.pub/es/?p=9262</guid>

					<description><![CDATA[<p>Texto basado en el artículo “Evaluating for Celiac Disease in Patients on a Gluten-Free Diet: A Practical Approach”, publicado no American Journal of Gastroenterology em 2025. Introducción La enfermedad celíaca&#8230;</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/evaluacion-de-la-enfermedad-celiaca-en-pacientes-que-siguen-una-dieta-sin-gluten-un-enfoque-practico-para-el-gastroenterologo/">Evaluación de la enfermedad celíaca en pacientes que siguen una dieta sin gluten: un enfoque práctico para el gastroenterólogo</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Texto basado en el artículo “Evaluating for Celiac Disease in Patients on a Gluten-Free Diet: A Practical Approach”, publicado no American Journal of Gastroenterology em 2025.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>Introducción</strong></h2>



<p>La enfermedad celíaca es una enfermedad sistémica inmunomediada que se desencadena por la ingesta de gluten en personas genéticamente susceptibles. A pesar de los criterios diagnósticos bien establecidos, un caso cada vez más frecuente en la práctica clínica es el de pacientes que <strong>inician espontáneamente una dieta sin gluten</strong> (gluten-free diet) antes de cualquier evaluación médica formal.</p>



<p>El crecimiento exponencial de la popularidad de la dieta sin gluten, a menudo asociada a supuestos beneficios para la salud, ha planteado un importante reto diagnóstico: <strong>¿cómo confirmar o descartar la enfermedad celíaca en pacientes que ya no consumen gluten?</strong> Este contexto requiere un enfoque estructurado y basado en la evidencia para evitar errores diagnósticos, un manejo inadecuado y un seguimiento clínico insuficiente.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>Peligros de no confirmar un diagnóstico</strong></h2>



<p>No confirmar formalmente un diagnóstico de enfermedad celíaca tiene consecuencias clínicas significativas. Los pacientes que mantienen una dieta sin gluten sin un diagnóstico confirmado no reciben un seguimiento adecuado de las complicaciones reconocidas de la enfermedad.</p>



<p>Entre los principales riesgos se encuentran:</p>



<p>• <strong>Deficiencias nutricionales no controladas</strong>, como hierro, vitamina B12, ácido fólico, vitamina D y calcio</p>



<p>• <strong>Compromiso de la salud ósea</strong>, incluyendo osteopenia y osteoporosis</p>



<p>• <strong>Mayor riesgo de neoplasias asociadas</strong>, como linfoma intestinal</p>



<p>• <strong>Ligero aumento de la mortalidad</strong> a largo plazo</p>



<p>Además, una dieta sin gluten tiene un impacto económico significativo. Los alimentos sin gluten pueden costar hasta un <strong>180 % más</strong> que sus versiones convencionales. En algunos países, las prestaciones sociales o subsidios solo se otorgan tras un diagnóstico médico confirmado, lo que refuerza la importancia de una correcta definición diagnóstica.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>Evaluación Clínica Inicial</strong></h2>



<p>La evaluación debe comenzar con una <strong>historia clínica detallada</strong>, centrándose en tres áreas principales:</p>



<p><strong>1. Síntomas</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Gastrointestinales: diarrea, distensión abdominal, dolor abdominal, pérdida de peso.</li>



<li>Extraintestinales: anemia, osteoporosis, neuropatía, ataxia, infertilidad, alteraciones del esmalte dental y dermatitis herpetiforme.<br><br></li>
</ul>



<p><strong>2. Antecedentes Familiares</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>La presencia de enfermedad celíaca en familiares de primer grado aumenta significativamente el riesgo</li>
</ul>



<p><strong>3. Características de la dieta sin gluten</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Motivo de la introducción</li>



<li>Duración</li>



<li>Grado de adherencia</li>



<li>Respuesta clínica percibida</li>
</ul>



<p>Es fundamental destacar que la <strong>mejoría de los síntomas con la retirada del gluten no confirma la enfermedad celíaca</strong>. Los estudios demuestran que la respuesta sintomática tiene un bajo valor predictivo positivo, ya que afecciones como <strong>el síndrome del intestino irritable, la sensibilidad al gluten no celíaca y las intolerancias alimentarias</strong> también pueden mejorar con la exclusión del gluten.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>El papel de la serología en una dieta sin gluten</strong></h2>



<p>La prueba de primera línea para el diagnóstico de la enfermedad celíaca es la <strong>IgA anti-tTG</strong> (anticuerpo antitransglutaminasa tisular IgA), debido a su alta sensibilidad y especificidad en pacientes que consumen gluten regularmente.</p>



<p>Sin embargo, en personas que ya siguen una dieta sin gluten, la utilidad de la serología es limitada:</p>



<p>• La retirada del gluten provoca <strong>una disminución o normalización de los títulos de IgA anti-tTG.</strong></p>



<p>• La sensibilidad de la serología puede descender a valores cercanos al <strong>16 %</strong> en pacientes con una dieta estricta.</p>



<p>Aun así, la medición de IgA anti-tTG (asociada a la IgA total) debe realizarse como <strong>primer paso</strong>, ya que un resultado positivo conserva su valor diagnóstico.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>Pruebas genéticas: HLA-DQ2 y HLA-DQ8</strong></h2>



<p>Si un paciente con dieta sin gluten presenta una serología negativa, el siguiente paso es la tipificación genética de HLA-DQ2 y HLA-DQ8.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Más del <strong>99 % de los pacientes con enfermedad celíaca</strong> presentan HLA-DQ2 y/o HLA-DQ8.</li>



<li>La <strong>ausencia</strong> de estos alelos <strong>prácticamente excluye el diagnóstico</strong>.</li>



<li>La presencia aislada <strong>no confirma la enfermedad</strong>, ya que hasta el 40 % de la población general es positiva.</li>
</ul>



<p>Por lo tanto, las pruebas genéticas son especialmente útiles como prueba de exclusión.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>Prueba de provocación con gluten: Cuándo y cómo realizarla</strong></h2>



<p>Si el paciente tiene una genética permisiva y persiste la sospecha clínica, <strong>la prueba de provocación con gluten </strong>se convierte en el paso central de la investigación.</p>



<p><strong>Cómo realizarla:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Ingesta mínima recomendada: <strong>≥3 g de gluten al día</strong></li>



<li>Dosis habitual en la práctica clínica: <strong>6-10 g/día</strong></li>



<li>Duración ideal: <strong>8 semanas</strong>, si se tolera</li>
</ul>



<p>Ejemplos prácticos incluyen pan, galletas o el uso de gluten en polvo. En pacientes con sensibilidad a FODMAP, el gluten aislado puede ser una alternativa mejor tolerada.</p>



<p><strong>Monitoreo:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Evaluación clínica de los síntomas</li>



<li>Repetición de la serología (anti-tTG IgA)</li>



<li>Endoscopia digestiva alta con biopsias duodenales al final de la prueba de provocación</li>
</ul>



<p><strong>Es importante advertir al paciente que:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los síntomas, si se presentan, tienden a ser transitorios</li>



<li>Se pueden utilizar medicamentos sintomáticos para mejorar la tolerancia</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>Nuevas Estrategias Diagnósticas en Investigación</strong></h2>



<p>Los avances recientes apuntan a métodos de diagnóstico independientes de la ingesta prolongada de gluten, aún restringidos al ámbito de la investigación:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Ensayos con tetrámeros de gluten HLA-DQ</strong>, capaces de detectar linfocitos T específicos en sangre, con alta sensibilidad y especificidad incluso con una dieta sin gluten.</li>



<li><strong>Medición de la interleucina-2 (IL-2)</strong> tras una breve exposición al gluten, que se eleva precozmente y refleja una respuesta inmunitaria activa.</li>
</ul>



<p>Estas estrategias son prometedoras, pero aún no forman parte de la práctica clínica habitual.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>Mensajes prácticos para el gastroenterólogo</strong></h2>



<ul class="wp-block-list">
<li>Una dieta sin gluten antes de la prueba <strong>complica el diagnóstico</strong>, pero no lo descarta.</li>



<li>Una serología negativa con una dieta sin gluten <strong>no descarta la enfermedad celíaca</strong>.</li>



<li>La ausencia de HLA-DQ2/DQ8 prácticamente descarta el diagnóstico.</li>



<li>La <strong>prueba de provocación con gluten sigue siendo el estándar de oro</strong> en casos seleccionados.</li>



<li>Confirmar el diagnóstico es esencial para el seguimiento, la prevención de complicaciones y la adecuada adherencia al tratamiento.</li>
</ul>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><a href="https://gastropedia.pub/es/?attachment_id=9263"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="741" src="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2026/01/algoritmo-para-el-diagnostico-de-la-enfermedad-celiaca-1024x741.png" alt="" class="wp-image-9263" srcset="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2026/01/algoritmo-para-el-diagnostico-de-la-enfermedad-celiaca-1024x741.png 1024w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2026/01/algoritmo-para-el-diagnostico-de-la-enfermedad-celiaca-300x217.png 300w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2026/01/algoritmo-para-el-diagnostico-de-la-enfermedad-celiaca-768x556.png 768w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2026/01/algoritmo-para-el-diagnostico-de-la-enfermedad-celiaca-1170x847.png 1170w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2026/01/algoritmo-para-el-diagnostico-de-la-enfermedad-celiaca-585x423.png 585w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2026/01/algoritmo-para-el-diagnostico-de-la-enfermedad-celiaca.png 1299w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><figcaption class="wp-element-caption"><br>Figura 1: Algoritmo para el diagnóstico de la enfermedad celíaca en pacientes con dieta sin gluten.<br>CeD: enfermedad celíaca; GFD: dieta sin gluten; EGD: endoscopia alta. <br>(Sharma RR, et al. Am J Gastroenterol. 27 de marzo de 2025;120(8):1676-1682).</figcaption></figure>
</div>


<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>Referencia</strong></h2>



<ol class="wp-block-list">
<li>Sharma RR, Jansson-Knodell CL, Kumral D, Rubio-Tapia A. Evaluating for Celiac Disease in Patients on a Gluten-Free Diet: A Practical Approach. Am J Gastroenterol. 2025 Mar 27;120(8):1676-1682. doi: 10.14309/ajg.0000000000003434. PMID: 40146033.</li>
</ol>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Cómo citar este artículo</strong></h2>



<p class="has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background">Martins BC, Gamarra ACQ. Evaluación de la enfermedad celíaca en pacientes que ya siguen una dieta sin gluten: un enfoque práctico para el gastroenterólogo. Gastropedia 2026, Vol I. Disponible en: <a href="https://gastropedia.pub/es/?p=9262" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/evaluacion-de-la-enfermedad-celiaca-en-pacientes-que-siguen-una-dieta-sin-gluten-un-enfoque-practico-para-el-gastroenterologo/</a></p>



<p></p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/evaluacion-de-la-enfermedad-celiaca-en-pacientes-que-siguen-una-dieta-sin-gluten-un-enfoque-practico-para-el-gastroenterologo/">Evaluación de la enfermedad celíaca en pacientes que siguen una dieta sin gluten: un enfoque práctico para el gastroenterólogo</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/evaluacion-de-la-enfermedad-celiaca-en-pacientes-que-siguen-una-dieta-sin-gluten-un-enfoque-practico-para-el-gastroenterologo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Agonistas de Receptores de GLP-1 (AR-GLP-1) y su asociación con el cáncer de páncreas</title>
		<link>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/agonistas-de-receptores-de-glp-1-ar-glp-1-y-su-asociacion-con-el-cancer-de-pancreas/</link>
					<comments>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/agonistas-de-receptores-de-glp-1-ar-glp-1-y-su-asociacion-con-el-cancer-de-pancreas/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Maira Marzinotto&nbsp;y&nbsp;Andrea Catherine Quiroz Gamarra]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 19 Dec 2025 05:30:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gastroenterología]]></category>
		<category><![CDATA[Páncreas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gastropedia.pub/es/?p=9234</guid>

					<description><![CDATA[<p>Además de la relación con los nuevos tratamientos propuestos para la diabetes mellitus y la obesidad (agonistas de receptores de GLP-1 y agonistas duplos de GLP-1 + GIP), observamos que&#8230;</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/agonistas-de-receptores-de-glp-1-ar-glp-1-y-su-asociacion-con-el-cancer-de-pancreas/">Agonistas de Receptores de GLP-1 (AR-GLP-1) y su asociación con el cáncer de páncreas</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Además de la relación con los nuevos tratamientos propuestos para la diabetes mellitus y la obesidad (agonistas de receptores de GLP-1 y agonistas duplos de GLP-1 + GIP), observamos que el riesgo de pancreatitis aguda parece estar aumentado en algunas poblaciones, mientras que la mayor parte de los pacientes o el riesgo no aumentan. Por eso, otra duda que surge es sobre el riesgo de neoplasia pancreática con el uso de estos medicamentos.</p>



<p>Un dato importante a resaltarse es que la diabetes mellitus (DM) y la obesidad (ambas enfermedades tratadas por los agonistas de receptores de GLP-1/GIP) son factores de riesgo de cáncer de páncreas. Pacientes con DM tienen riesgo aumentado de neoplasia pancreática en 1,5-2,4 veces. Los pacientes con sobrepeso y obesidad tienen un riesgo relativo (RR) de 1,19 a 1,62 de desarrollar esta patología. Por lo tanto, ambas enfermedades se consideran factores de riesgo para la neoplasia pancreática, más específicamente para el adenocarcinoma ductal de páncreas.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>Que dicen los estudios</strong></h2>



<p>En modelos animales, se ha especulado que la estimulación crónica del receptor GLP-1 podría aumentar el riesgo de pancreatitis y, en consecuencia, de cáncer de páncreas. Con base en esto y en informes de eventos adversos, algunas agencias reguladoras (como la FDA, por ejemplo) han contraindicado el uso de estos medicamentos en personas con antecedentes familiares de cáncer de páncreas y neoplasia endocrina múltiple. Estas advertencias siguen vigentes a día de hoy, incluso con la aparición de nueva evidencia.</p>



<p>Estos resultados no se confirmaron en ensayos clínicos aleatorizados ni en cohortes retrospectivas. En estos estudios, la incidencia de neoplasia pancreática fue la misma en los grupos que utilizaron AR-GLP-1 u otros tratamientos para la diabetes, como metformina, sulfonilureas e insulina. De manera similar, otro estudio de cohorte retrospectivo demostró que el uso de AR-GLP-1 en pacientes diabéticos mostró una reducción en 10 de 13 neoplasias asociadas a la obesidad (colorrectal, páncreas, vesícula biliar, ovario, meningioma, hepatocelular, mieloma múltiple, esófago, endometrio y riñón). También se observó una reducción en la neoplasia gástrica, pero no fue estadísticamente significativa.</p>



<p>Pocos estudios han analizado el riesgo de neoplasia con tirzepatida (agonista dual de GLP-1 y GIP). Al ser un medicamento de uso más reciente, los estudios analizaron un período corto (máximo 18 meses), y durante este período no se observó un aumento en la incidencia de neoplasias en el grupo que utilizó el fármaco, en comparación con el placebo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>¿Pero qué pasa con los tumores neuroendocrinos?</strong></h2>



<p>La pregunta más importante sobre la neoplasia neuroendocrina pancreática en seguimiento clínico (no quirúrgico) persiste. El impacto de los agonistas del receptor de GLP-1 en los tumores neuroendocrinos aún es poco conocido. En un estudio experimental, los tumores que expresaban el receptor de GLP-1 (en el estudio, el 50% lo expresó) crecieron con el uso de semaglutida (un agonista del receptor de GLP-1). Sin embargo, no se han establecido conclusiones sobre los resultados clínico-quirúrgicos.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>Conclusiones</strong></h2>



<p>Los agonistas del receptor GLP-1/GIP no parecen aumentar el riesgo de cáncer de páncreas y pueden prescribirse con seguridad. Se debe tener en cuenta una advertencia para los pacientes con tumores neuroendocrinos en seguimiento, debido al número limitado de estudios que abordan este tema.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Referencias</strong></h2>



<ol class="wp-block-list">
<li>Klein, A.P. Pancreatic cancer epidemiology: understanding the role of lifestyle and inherited risk factors. <em>Nat Rev Gastroenterol Hepatol</em> 18, 493–502 (2021). <a href="https://doi.org/10.1038/s41575-021-00457-x"><u>https://doi.org/10.1038/s41575-021-00457-x</u></a></li>



<li>Kim M, Kim SC, Kim J, Kim BH. Use of Glucagon-Like Peptide-1 Receptor Agonists Does Not Increase the Risk of Cancer in Patients with Type 2 Diabetes Mellitus. Diabetes Metab J 2025;49:49-59. <a href="https://doi.org/10.4093/dmj.2024.0105"><u>https://doi.org/10.4093/dmj.2024.0105</u></a></li>



<li>Dankner R, Murad H, Agay N, Olmer L, Freedman LS. Glucagon-Like Peptide-1 Receptor Agonists and Pancreatic Cancer Risk in Patients With Type 2 Diabetes. JAMA Netw Open. 2024 Jan 2;7(1):e2350408. doi: 10.1001/jamanetworkopen.2023.50408.</li>



<li>Kamrul-Hasan ABM, Alam MS, Dutta D, Sasikanth T, Aalpona FTZ, Nagendra L. Tirzepatide and Cancer Risk in Individuals with and without Diabetes: A Systematic Review and Meta-Analysis. Endocrinol Metab (Seoul). 2025 Feb;40(1):112-124. doi: 10.3803/EnM.2024.2164.</li>



<li>Shilyansky JS, Chan CJ, Xiao S, Gribovskaja-Rupp I, Quelle DE, Howe JR, Dillon JS, Ear PH. GLP-1R agonist promotes proliferation of neuroendocrine neoplasm cells expressing GLP-1 receptors. Surgery. 2025 Mar;179:108943. doi: 10.1016/j.surg.2024.09.052.</li>
</ol>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Cómo citar este artículo</strong></h2>



<p class="has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background">Marzinotto M, Gamarra ACQ. Agonistas de Receptores de GLP-1 (AR-GLP-1) y su asociación con el cáncer de páncreas. Gastropedia 2025, Vol II. Disponible en: <a href="https://gastropedia.pub/es/?p=9234" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/agonistas-de-receptores-de-glp-1-ar-glp-1-y-su-asociacion-con-el-cancer-de-pancreas/</a></p>



<p></p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/agonistas-de-receptores-de-glp-1-ar-glp-1-y-su-asociacion-con-el-cancer-de-pancreas/">Agonistas de Receptores de GLP-1 (AR-GLP-1) y su asociación con el cáncer de páncreas</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/agonistas-de-receptores-de-glp-1-ar-glp-1-y-su-asociacion-con-el-cancer-de-pancreas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Rotura tumoral en GIST: ¿por qué este hallazgo cambia el pronóstico?</title>
		<link>https://gastropedia.pub/es/cirugia/rotura-tumoral-en-gist-por-que-este-hallazgo-cambia-el-pronostico/</link>
					<comments>https://gastropedia.pub/es/cirugia/rotura-tumoral-en-gist-por-que-este-hallazgo-cambia-el-pronostico/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcus Fernando Kodama Pertille Ramos&nbsp;y&nbsp;Andrea Catherine Quiroz Gamarra]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 12 Dec 2025 15:52:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cirugía]]></category>
		<category><![CDATA[Esófago-Estómago-Duodeno]]></category>
		<category><![CDATA[Estómago]]></category>
		<category><![CDATA[Gastroenterología]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gastropedia.pub/es/?p=9227</guid>

					<description><![CDATA[<p>  Autores: Marcus Fernando Kodama Pertille Ramos; Fernando Furlan Nunes; Andrea Catherine Quiroz Gamarra El tumor del estroma gastrointestinal (GIST) es la neoplasia mesenquimal más frecuente del tracto digestivo, localizándose&#8230;</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/cirugia/rotura-tumoral-en-gist-por-que-este-hallazgo-cambia-el-pronostico/">Rotura tumoral en GIST: ¿por qué este hallazgo cambia el pronóstico?</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"> </h2>



<p class="has-pale-ocean-gradient-background has-background"><strong>Autores: </strong>Marcus Fernando Kodama Pertille Ramos; Fernando Furlan Nunes; Andrea Catherine Quiroz Gamarra</p>



<p>El tumor del estroma gastrointestinal (GIST) es la neoplasia mesenquimal más frecuente del tracto digestivo, localizándose predominantemente en el estómago. Se origina en las células intersticiales de Cajal, situadas en la capa muscular, y su diagnóstico se establece mediante evaluación histológica asociada a inmunohistoquímica, típicamente KIT (CD117) y DOG1 positivos.</p>



<p>El tratamiento de elección es la resección quirúrgica completa con márgenes libres, sin necesidad de linfadenectomía, ya que la afectación ganglionar es poco frecuente. Tradicionalmente, el pronóstico se define por el tamaño del tumor, el índice mitótico, la presencia de metástasis y la localización, que en conjunto determinan la estadificación TNM.</p>



<p>En los últimos años, otros parámetros han cobrado relevancia, especialmente la rotura tumoral, considerada uno de los marcadores más importantes de alto riesgo de recurrencia peritoneal.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br /><strong>¿Qué es la rotura tumoral en GIST?</strong></h2>



<p>La definición de rotura siempre ha sido objeto de debate hasta que <strong>Nishida et al. (2019)</strong> propusieron criterios objetivos. Según los autores, la rotura tumoral se define como cualquier <strong>pérdida visible o presunta de la integridad tumoral con exposición de células neoplásicas libres en la cavidad abdominal</strong>, ya sea espontánea o causada durante la cirugía.</p>



<p>Las situaciones que constituyen una rotura tumoral incluyen:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Fractura tumoral;</li>



<li>Ascitis hemorrágica con posible diseminación celular;</li>



<li>Perforación del tracto gastrointestinal por aumento de presión, necrosis o fragilidad;</li>



<li>Invasión microscópica de órganos adyacentes con exposición libre de células tumorales;</li>



<li>Resección fragmentada o disección intratumoral;</li>



<li>Biopsias incisionales, que, aunque poco frecuentes, pueden provocar diseminación tumoral.</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://gastropedia.pub/es/?attachment_id=9241"><img decoding="async" width="1024" height="662" class="wp-image-9241" src="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-Tela-2025-12-12-às-12.45.24-1024x662.png" alt="" srcset="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-Tela-2025-12-12-às-12.45.24-1024x662.png 1024w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-Tela-2025-12-12-às-12.45.24-300x194.png 300w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-Tela-2025-12-12-às-12.45.24-768x496.png 768w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-Tela-2025-12-12-às-12.45.24-1536x993.png 1536w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-Tela-2025-12-12-às-12.45.24-2048x1324.png 2048w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-Tela-2025-12-12-às-12.45.24-1920x1241.png 1920w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-Tela-2025-12-12-às-12.45.24-1170x756.png 1170w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-Tela-2025-12-12-às-12.45.24-585x378.png 585w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a>
<figcaption class="wp-element-caption"><br />Figura 1. Tipos de rotura tumoral según lo propuesto por Nishida et al.</figcaption>
</figure>



<h2 class="wp-block-heading"><br /><strong>Impacto pronóstico: ¿por qué es importante la disrupción?</strong></h2>



<p>La <strong>rotura tumoral es un factor de alto riesgo independiente, independientemente</strong> del tamaño del tumor o la tasa mitótica. Por lo tanto, todos los pacientes con <strong>GIST rotos</strong> deben ser tratados como pacientes con enfermedad de alto riesgo, con <strong>indicación de terapia adyuvante</strong> con Imatinib durante 36 meses, según las directrices actuales.</p>



<p>Dado que la rotura a menudo solo se reconoce durante la cirugía, es esencial que el cirujano sepa cómo identificar y <strong>registrar correctamente el hallazgo intraoperatorio</strong>.</p>



<p>Otro punto relevante: <strong>aproximadamente la mitad de las roturas son iatrogénicas</strong>, lo que refuerza la necesidad de una <strong>técnica quirúrgica delicada</strong>, evitando la manipulación excesiva o las resecciones inadecuadas que podrían comprometer la cápsula tumoral.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br /><strong>¿Qué no es una rotura tumoral?</strong></h2>



<p>Pueden presentarse algunos defectos estructurales, pero no se consideran fracturas ni justifican el tratamiento adyuvante con Imatinib. Estos incluyen:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Defectos mucosos orientados hacia la luz, incluso con sangrado;</li>



<li>Invasión peritoneal microscópica sin extravasación tumoral;</li>



<li>Biopsias por aspiración con aguja fina sin complicaciones;</li>



<li>Resecciones con márgenes microscópicos positivos (R1).</li>
</ul>



<p>Estos hallazgos no resultan en la liberación de células tumorales a la cavidad abdominal y por lo tanto no cumplen los criterios propuestos por Nishida et al. (2019).</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br /><strong>Referencia</strong></h2>



<ol class="wp-block-list">
<li>Nishida T, Hølmebakk T, Raut CP, Rutkowski P. <strong>Defining Tumor Rupture in Gastrointestinal Stromal Tumor.</strong> <em>Ann Surg Oncol.</em> 2019;26(6):1669–1675.</li>
</ol>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Cómo citar este artículo</strong></h2>



<p class="has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background">Kodama MF, Nunes FF, Gamarra ACQ. Rotura tumoral en GIST: ¿por qué este hallazgo cambia el pronóstico?. Gastropedia 2025, Vol II. Disponible en: <a href="https://gastropedia.pub/es/?p=9227" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://gastropedia.pub/es/cirugia/rotura-tumoral-en-gist-por-que-este-hallazgo-cambia-el-pronostico/</a></p>



<p>&nbsp;</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/cirugia/rotura-tumoral-en-gist-por-que-este-hallazgo-cambia-el-pronostico/">Rotura tumoral en GIST: ¿por qué este hallazgo cambia el pronóstico?</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gastropedia.pub/es/cirugia/rotura-tumoral-en-gist-por-que-este-hallazgo-cambia-el-pronostico/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>V Consenso Brasileño sobre Helicobacter pylori: ¿Qué hay de nuevo?</title>
		<link>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/estomago/v-consenso-brasileno-sobre-helicobacter-pylori-que-hay-de-nuevo/</link>
					<comments>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/estomago/v-consenso-brasileno-sobre-helicobacter-pylori-que-hay-de-nuevo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rafael Bandeira Lages&nbsp;y&nbsp;Andrea Catherine Quiroz Gamarra]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 23 Nov 2025 12:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Estómago]]></category>
		<category><![CDATA[Gastroenterología]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gastropedia.pub/es/?p=9212</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ante el avance continuo de la resistencia a la claritromicina, se vuelve imprescindible actualizar las recomendaciones terapéuticas para Helicobacter pylori. En la XXIV Semana Brasileña del Aparato Digestivo (SBAD), realizada&#8230;</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/estomago/v-consenso-brasileno-sobre-helicobacter-pylori-que-hay-de-nuevo/">V Consenso Brasileño sobre Helicobacter pylori: ¿Qué hay de nuevo?</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Ante el avance continuo de la resistencia a la claritromicina, se vuelve imprescindible actualizar las recomendaciones terapéuticas para <em>Helicobacter pylori</em>. En la <strong>XXIV Semana Brasileña del Aparato Digestivo (SBAD)</strong>, realizada del 13 al 15 de noviembre de 2025 en São Paulo, el Núcleo Brasileño para el Estudio de <em>H. pylori</em> y Microbiota presentó <strong>las directrices del nuevo consenso brasileño</strong>, cuya publicación oficial está prevista para el primer semestre de 2026.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><em><strong>¿Cómo superar la resistencia a los antibióticos?</strong></em></h2>



<p>El V Consenso Brasileño se enfocará en tres pilares para optimizar la eficacia terapéutica:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Adición de bismuto:</strong> Ayuda a superar la resistencia a claritromicina, levofloxacino y metronidazol.</li>



<li><strong>Mayor inhibición ácida:</strong> Uso de bloqueador ácido competitivo del canal de potasio (PCAB) o aumento de la dosis y frecuencia del IBP.</li>



<li><strong>Mayor dosis de amoxicilina:</strong> Estrategia utilizada para reducir los riesgos de efectos adversos e interacciones medicamentosas, sin disminuir las tasas de erradicación de <em>H. pylori</em>.</li>
</ol>



<h2 class="wp-block-heading"><br><em><strong>1ª línea de tratamiento para H. pylori</strong></em></h2>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Esquema cuádruple con bismuto, metronidazol y tetraciclina </strong>con IBP o PCAB (cuando disponible) por 10 a 14 días</li>



<li><strong>Terapia triple con claritromicina y amoxicilina por 14 días, </strong>optimizada con la<strong> asociación a bismuto y/o sustitución del IBP por PCAB, cuando disponible, dos veces al día</strong></li>



<li>Ante la indisponibilidad de bismuto, puede emplearse la <strong>terapia doble</strong> <strong>con amoxicilina 3-4 g/día</strong>, en 3 o 4 tomas al día asociada al IBP (en dosis altas, 3 a 4 veces al día), o <strong>preferentemente al PCAB</strong> (Vonoprazan 20 mg dos veces al día) cuando disponible, por 14 días</li>



<li>La <strong>terapia concomitante</strong> con IBP o PCAB (cuando disponible) por 14 días puede ser una <strong>opción</strong>.</li>
</ol>



<h2 class="wp-block-heading"><br><em><strong>2ª línea de tratamiento</strong></em></h2>



<p><strong>Regla de oro: no repetir el esquema utilizado en la 1ª línea</strong>. Están indicados:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Esquema cuádruple</strong> con bismuto, metronidazol y tetraciclina con IBP o PCAB (cuando disponible) por 10 a 14 días</li>



<li>Esquema <strong>amoxicilina-levofloxacino-bismuto asociado a IBP o PCAB</strong> (cuando disponible) por 14 días</li>



<li>Ante la indisponibilidad de bismuto, puede emplearse la <strong>terapia doble con amoxicilina 3-4 g/día</strong>, en 3 o 4 tomas al día asociada al IBP (en dosis altas, 3 a 4 veces al día), o <strong>preferentemente al PCAB </strong>(Vonoprazan 20 mg dos veces al día) cuando disponible, por 14 días</li>
</ol>



<h2 class="wp-block-heading"><br><em><strong>Terapias de rescate</strong></em></h2>



<p><strong>Una vez más: no repetir esquemas previamente utilizados.</strong> Están indicados:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Esquema cuádruple</strong> con bismuto, metronidazol y tetraciclina con IBP o PCAB (cuando disponible) por 10 a 14 días</li>



<li>Terapia triple con <strong>rifabutina y amoxicilina</strong>, asociada a IBP o PCAB (cuando disponible) por 14 días, especialmente cuando la terapia cuádruple con bismuto no esté disponible o si ya fue utilizada.</li>



<li>En ausencia de bismuto y rifabutina, la <strong>terapia doble con amoxicilina 3-4 g/día</strong>, en 3 o 4 tomas al día asociada al IBP (en dosis altas, 3 a 4 veces al día), o <strong>preferentemente al PCAB</strong> (Vonoprazan 20 mg dos veces al día) cuando disponible, por 14 días</li>
</ol>



<h2 class="wp-block-heading"><br><em><strong>Alergia a penicilina</strong></em></h2>



<p><strong>1ª línea</strong></p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Esquema <strong>cuádruple con bismuto, metronidazol y tetraciclina</strong> con IBP o PCAB (cuando disponible) por 10 a 14 días</li>



<li>Terapia <strong>doble con tetraciclina y PCAB</strong>, cuando disponible, por 14 días</li>
</ol>



<p><strong>2ª línea:</strong> Puede utilizarse una de las opciones anteriores no empleadas, además de la <strong>terapia triple con quinolona y claritromicina</strong> por 14 días.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><em><strong>¿Cuándo recomendar pruebas de sensibilidad antibiótica en la práctica clínica?</strong></em></h2>



<ul class="wp-block-list">
<li>Las terapias triples con IBP-Amoxicilina-Claritromicina e IBP-Amoxicilina-Levofloxacino idealmente deben emplearse tras pruebas de sensibilidad, <strong>cuando disponibles</strong>.</li>



<li><strong>Después de tres fallos terapéuticos</strong>, deberían emplearse pruebas de sensibilidad, <strong>cuando disponibles</strong>.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading"><br><em><strong>¿Cuál es el papel de los probióticos?</strong></em></h2>



<p>Algunas cepas probióticas específicas pueden ejercer un efecto adyuvante en el tratamiento de <em>H. pylori</em>, contribuyendo tanto a aumentar las tasas de erradicación como a <strong>reducir los efectos colaterales</strong> asociados al uso de antibióticos.<br>Sin embargo, aún se necesitan estudios adicionales para definir con precisión <strong>qué cepas, qué dosis, en qué momento y por cuánto tiempo</strong> debe realizarse la suplementación para optimizar estos beneficios.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><em><strong>Consideraciones finales</strong></em></h2>



<p>En síntesis, el nuevo consenso brasileño representa un avance importante y acerca al país a las recomendaciones internacionales más recientes para el manejo de <em>H. pylori</em>. El documento refuerza el papel de la asociación con bismuto (aún dependiente, en algunos países, de farmacias de formulación magistral, lo que restringe su adopción amplia) y también valoriza el uso, cuando disponible, de los PCAB (aunque su costo todavía limita la aplicación en algunos escenarios).</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>Referencia</strong></h2>



<ol class="wp-block-list">
<li>COELHO, LGZ. V Consenso Brasileiro sobre a infecção por <em>H. pylori</em>. Apresentado em: XXIV Semana Brasileira do Aparelho Digestivo (SBAD); 2025; São Paulo, Brasil.</li>
</ol>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>Cómo citar este artículo</strong></h2>



<p class="has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background">Lages RB, Gamarra ACQ. V Consenso Brasileño sobre Helicobacter pylori: ¿Qué hay de nuevo?. Gastropedia 2025, Vol II. Disponible en: <a href="https://gastropedia.pub/es/?p=9212" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/v-consenso-brasileno-sobre-helicobacter-pylori-que-hay-de-nuevo/</a></p>



<p></p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/estomago/v-consenso-brasileno-sobre-helicobacter-pylori-que-hay-de-nuevo/">V Consenso Brasileño sobre Helicobacter pylori: ¿Qué hay de nuevo?</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/estomago/v-consenso-brasileno-sobre-helicobacter-pylori-que-hay-de-nuevo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Hay evidencia para el cribado del cáncer gástrico? ¿Cuándo realizarlo?</title>
		<link>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/estomago/hay-evidencia-para-el-cribado-del-cancer-gastrico-cuando-realizarlo/</link>
					<comments>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/estomago/hay-evidencia-para-el-cribado-del-cancer-gastrico-cuando-realizarlo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rafael Bandeira Lages&nbsp;y&nbsp;Andrea Catherine Quiroz Gamarra]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Oct 2025 15:34:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Estómago]]></category>
		<category><![CDATA[Gastroenterología]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gastropedia.pub/es/?p=9196</guid>

					<description><![CDATA[<p>El cáncer gástrico sigue siendo un desafío relevante en gastroenterología. La nueva guía europea MAPS III (Management of epithelial precancerous conditions and early neoplasia of the stomach), publicada en 2025&#8230;</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/estomago/hay-evidencia-para-el-cribado-del-cancer-gastrico-cuando-realizarlo/">¿Hay evidencia para el cribado del cáncer gástrico? ¿Cuándo realizarlo?</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>El cáncer gástrico sigue siendo un desafío relevante en gastroenterología. <strong><a href="https://www.esge.com/management-of-epithelial-precancerous-conditions-and-early-neoplasia-of-the-stomach-maps-iii-esge-ehmsg-esp-guideline-update-2025">La nueva guía europea MAPS III (Management of epithelial precancerous conditions and early neoplasia of the stomach)</a></strong>, publicada en 2025 por la <strong>ESGE, EHMSG y ESP</strong>, actualizó las recomendaciones sobre cribado, diagnóstico y manejo de las condiciones precancerosas gástricas y del cáncer gástrico precoz.</p>



<p>En este artículo revisamos las recomendaciones sobre el cribado del cáncer gástrico a nivel mundial y en un país de América Latina (Brasil).</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>1. Conceptos iniciales</strong></h2>



<p>Antes de definir a quién cribar, es necesario diferenciar algunos conceptos:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Cribado poblacional:</strong> búsqueda activa en personas asintomáticas de la población general.</li>



<li><strong>Cribado dirigido:</strong> realizado en grupos de alto riesgo previamente definidos, como individuos con antecedentes familiares o síndromes hereditarios.</li>



<li><strong>Cribado oportunista:</strong> se lleva a cabo durante una endoscopia realizada por otro motivo, aprovechando el examen para evaluar el riesgo individual e identificar condiciones precancerosas (atrofia, metaplasia intestinal).</li>



<li><strong>Vigilancia:</strong> se refiere al seguimiento endoscópico periódico de pacientes que ya presentan lesiones superficiales tratadas o condiciones precancerosas que requieren control.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>2. Cribado poblacional: ¿en quién tiene sentido?</strong></h2>



<p>El MAPS III refuerza que el cribado endoscópico del cáncer gástrico <strong>no debe ser universal</strong>, sino <strong>estratificado según el riesgo poblacional</strong>, de acuerdo con la <strong>ASR (age-standardized rate, tasa ajustada por edad) – conforme Tabla 1</strong>.</p>



<p>La ASR ajusta las tasas brutas de incidencia para la población mundial estándar de la OMS, permitiendo comparaciones válidas entre países al eliminar el efecto de la edad. En otras palabras, la tasa bruta de incidencia, aunque más práctica, está fuertemente influenciada por la estructura etaria: las regiones con más personas mayores tendrán tasas brutas más altas, incluso si el riesgo individual de cáncer es el mismo. La tasa ajustada (ASR) refleja el riesgo “puro” de desarrollar la enfermedad, independientemente del envejecimiento poblacional.</p>



<figure class="wp-block-table is-style-stripes"><div class="pcrstb-wrap"><table class="has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background has-fixed-layout"><tbody><tr><td><strong>Categoría de riesgo</strong></td><td><strong>Criterio (ASR)</strong></td><td><strong>Recomendación del MAPS III</strong></td></tr><tr><td><strong>Bajo riesgo</strong></td><td>&lt; 10/100.000 habitantes/año</td><td>No cribar</td></tr><tr><td><strong>Intermedio</strong></td><td>10–20/100.000 habitantes/año</td><td>Cribado cada 5 años (si es costo-efectivo y existen recursos)</td></tr><tr><td><strong>Alto riesgo</strong></td><td>&gt; 20/100.000 habitantes/año</td><td>Cribado endoscópico cada 2–3 años</td></tr></tbody></table></div><figcaption class="wp-element-caption"><br>Tabla 1: Recomendaciones del MAPS III para el cribado poblacional del cáncer gástrico, según la ASR (tasa ajustada por edad de incidencia de cáncer gástrico).</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>3. ¿Cuál es la evidencia?</strong></h2>



<p>La mayoría de las recomendaciones tienen un nivel de evidencia moderado a bajo, lo que refleja la escasez de ensayos aleatorizados fuera de Asia. Sin embargo, datos de cohortes y programas poblacionales (como el de Corea del Sur) muestran una reducción del 20 % al 40 % en la mortalidad por cáncer gástrico en poblaciones sometidas a cribado endoscópico periódico. Por lo tanto, MAPS III busca equilibrar el beneficio poblacional, el coste y la sostenibilidad de la práctica endoscópica.</p>



<p>Aunque el beneficio del cribado poblacional del cáncer gástrico en regiones de riesgo intermedio aún no se ha establecido por completo, estudios recientes indican una posible relación coste-efectividad cuando el cribado endoscópico se integra con el cribado colorrectal.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><br><strong>4. ¿Es Brasil un país de riesgo bajo, intermedio o alto?</strong></h2>



<p>Excluyendo los tumores cutáneos no melanoma, el cáncer de estómago ocupa el quinto lugar entre los tipos de cáncer más comunes en Brasil y a nivel mundial.</p>



<p>Según el <strong>Instituto Nacional del Cáncer (estimaciones 2023-2025), Brasil presenta una tasa ajustada por edad de 9,51/100.000 en hombres y 4,92/100.000 en mujeres</strong>, lo que resulta en una tasa general ajustada por edad de <strong>7,08/100.000 habitantes</strong>, lo cual concuerda con un <strong>bajo riesgo de cáncer gástrico</strong>. Si consideramos la tasa bruta, encontraríamos 12,63/100.000 en hombres, 7,36/100.000 en mujeres y 9,94/100.000 en la población general.</p>



<p>Por lo tanto, según el consenso actual, <strong>no se recomienda el cribado poblacional del cáncer gástrico en el país.</strong> Sin embargo, vivimos en un país continental heterogéneo y, como se muestra en la Tabla 2, podemos observar que en algunos estados existe un riesgo intermedio (principalmente en la población masculina).</p>



<figure class="wp-block-table is-style-stripes"><div class="pcrstb-wrap"><table class="has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background has-fixed-layout"><tbody><tr><td><strong>UF</strong></td><td><strong>Estado</strong></td><td><strong>Tasa ajustada por edad (ASR)</strong></td><td><strong>Tasa ajustada por edad (ASR)</strong></td><td><strong>Tasa ajustada por edad (ASR)</strong></td></tr><tr><td></td><td></td><td><strong>Hombres</strong></td><td><strong>Mujeres</strong></td><td><strong>General</strong></td></tr><tr><td>AC</td><td>Acre</td><td>9,74</td><td>4,61</td><td>7,08</td></tr><tr><td>AL</td><td>Alagoas</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">11,41</mark></td><td>4,47</td><td>7,49</td></tr><tr><td>AM</td><td>Amazonas</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">18,77</mark></td><td>8,51</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">13,42</mark></td></tr><tr><td>AP</td><td>Amapá</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">17,66</mark></td><td>8,18</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">12,85</mark></td></tr><tr><td>BA</td><td>Bahia</td><td>9,05</td><td>4,96</td><td>6,84</td></tr><tr><td>CE</td><td>Ceará</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">16,00</mark></td><td>7,58</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">11,34</mark></td></tr><tr><td>DF</td><td>Distrito Federal</td><td>9,12</td><td>3,72</td><td>5,93</td></tr><tr><td>ES</td><td>Espírito Santo</td><td>8,85</td><td>3,99</td><td>5,98</td></tr><tr><td>GO</td><td>Goiás</td><td>7,10</td><td>5,55</td><td>5,61</td></tr><tr><td>MA</td><td>Maranhão</td><td>9,21</td><td>4,78</td><td>6,90</td></tr><tr><td>MG</td><td>Minas Gerais</td><td>5,75</td><td>2,41</td><td>3,86</td></tr><tr><td>MS</td><td>Mato Grosso do Sul</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">10,28</mark></td><td>5,55</td><td>7,31</td></tr><tr><td>MT</td><td>Mato Grosso</td><td>8,88</td><td>4,75</td><td>6,80</td></tr><tr><td>PA</td><td>Pará</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">17,20</mark></td><td>8,11</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">12,57</mark></td></tr><tr><td>PB</td><td>Paraíba</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">10,70</mark></td><td>5,26</td><td>7,66</td></tr><tr><td>PE</td><td>Pernambuco</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">10,09</mark></td><td>5,26</td><td>7,35</td></tr><tr><td>PI</td><td>Piauí</td><td>7,81</td><td>4,14</td><td>5,82</td></tr><tr><td>PR</td><td>Paraná</td><td>9,28</td><td>4,31</td><td>6,33</td></tr><tr><td>RJ</td><td>Rio de Janeiro</td><td>5,28</td><td>2,78</td><td>3,73</td></tr><tr><td>RN</td><td>Rio Grande do Norte</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">12,13</mark></td><td>6,52</td><td>9,03</td></tr><tr><td>RO</td><td>Rondônia</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">11,78</mark></td><td>5,46</td><td>8,65</td></tr><tr><td>RR</td><td>Roraima</td><td>9,51</td><td>4,92</td><td>7,27</td></tr><tr><td>RS</td><td>Rio Grande do Sul</td><td>5,94</td><td>2,67</td><td>3,95</td></tr><tr><td>SC</td><td>Santa Catarina</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">15,69</mark></td><td>5,64</td><td>9,98</td></tr><tr><td>SE</td><td>Sergipe</td><td><mark style="background-color:rgba(0, 0, 0, 0)" class="has-inline-color has-vivid-red-color">10,71</mark></td><td>4,96</td><td>7,47</td></tr><tr><td>SP</td><td>São Paulo</td><td>7,06</td><td>2,85</td><td>4,51</td></tr><tr><td>TO</td><td>Tocantins</td><td>8,84</td><td>3,74</td><td>6,33</td></tr><tr><td><strong>BR</strong></td><td><strong>Brasil</strong></td><td><strong>9,51</strong></td><td><strong>4,92</strong></td><td><strong>7,08</strong></td></tr></tbody></table></div><figcaption class="wp-element-caption"><strong>Tabla 2:</strong> Estimaciones de las tasas de cáncer gástrico ajustadas por edad, por estado de Brasil, de 2023 a 2025. Adaptado de INCA, 2022. (<a href="https://www.inca.gov.br/publicacoes/livros/estimativa-2023-incidencia-de-cancer-no-brasil">https://www.inca.gov.br/publicacoes/livros/estimativa-2023-incidencia-de-cancer-no-brasil</a> )</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>5. Cribado oportunista: una oportunidad clínica</strong></h2>



<p>Uno de los puntos más importantes de MAPS III es su énfasis en el <strong>cribado oportunista. Se recomienda que toda endoscopia gastrointestinal superior inicial</strong> incluya una <strong>evaluación endoscópica del riesgo individual de cáncer gástrico</strong> — independientemente del país de origen del paciente.</p>



<p>Esto significa que, incluso en regiones de bajo riesgo, como Brasil, el endoscopista debe:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Evaluar la atrofia y metaplasia intestinal;</li>



<li>Tomar biopsias de dos sitios anatómicos (antro/incisura y cuerpo);</li>



<li>Realizar el <strong>diagnóstico y la estratificación del riesgo</strong> según las normas OLGA/OLGIM.</li>
</ul>



<p>Este enfoque convierte la endoscopia en una herramienta <strong>personalizada de prevención secundaria</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>6. Cribado dirigido</strong></h2>



<p>La guía propone dos estrategias para la atención especial a los familiares de primer grado de pacientes con cáncer gástrico:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Cribado y erradicación no invasiva de H. pylori entre los 20 y los 30 años;</strong></li>



<li><strong>Endoscopia a los 45 años o 10 años antes de la edad de diagnóstico del familiar afectado.</strong></li>
</ul>



<p>Estas recomendaciones reflejan el reconocimiento del <strong>componente hereditario y familiar del riesgo gástrico</strong>, lo que refuerza la importancia de los programas de cribado dirigidos a este grupo.</p>



<p>Las guías británicas (<strong>BSG</strong>) también recomiendan el <strong>cribado endoscópico dirigido</strong> en pacientes <strong>≥50 años</strong> con factores de riesgo como <strong>anemia perniciosa, sexo masculino, tabaquismo o antecedentes familiares</strong> de cáncer gástrico.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>7. ¿Cuándo suspender el cribado?</strong></h2>



<p>El beneficio del cribado del cáncer gástrico disminuye con la edad avanzada y la presencia de comorbilidades, ya que ambas reducen la esperanza de vida y aumentan el riesgo de complicaciones asociadas a procedimientos invasivos. <strong>Cuando la esperanza de vida es inferior a 10 años, es poco probable que el cribado tenga un impacto significativo en la supervivencia.</strong></p>



<p>Por lo tanto, las directrices recomiendan <strong>suspender, o incluso no iniciar, el cribado o la vigilancia endoscópica en personas mayores de 80 años</strong> o cuya esperanza de vida sea claramente inferior a 10 años. Este <strong>límite de edad es arbitrario</strong>, basado en la esperanza de vida promedio y la baja probabilidad de progresión significativa de las afecciones precancerosas después de esta edad.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>8. Marcadores séricos: el papel del pepsinógeno</strong></h2>



<p>Según el consenso actual, se recomienda la <strong>endoscopia en personas con niveles séricos bajos de pepsinógeno I</strong> <strong>o una relación I/II reducida</strong>, especialmente si la <strong>serología es negativa para <em>H. pylori</em>.</strong> Estos hallazgos bioquímicos indican <strong>atrofia avanzada de la mucosa gástrica </strong>y, por lo tanto, un mayor riesgo de cáncer, lo que justifica la investigación endoscópica. Sin embargo, la medición de estos marcadores no es rutinaria en nuestro país.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Conclusiones prácticas para Brasil</strong></h2>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Brasil es un país de riesgo bajo</strong>: el cribado poblacional <strong>no está indicado</strong>, pero el <strong>cribado oportunista</strong> durante las endoscopias debe ser una práctica rutinaria.</li>



<li><strong>Estratificar el riesgo individual</strong> mediante <strong>hallazgos endoscópicos y biopsias dirigidas (OLGA/OLGIM)</strong> es fundamental para la vigilancia.</li>



<li>Los pacientes con <strong>antecedentes familiares</strong> de cáncer gástrico merecen atención especial, con <strong>prueba y erradicación de H. pylori y endoscopia digestiva alta dirigida</strong>.<br></li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Referencias</strong></h2>



<ol class="wp-block-list">
<li>Dinis-Ribeiro M, et al. Management of epithelial precancerous conditions and early neoplasia of the stomach (MAPS III): ESGE/EHMSG/ESP Guideline Update 2025. Endoscopy. 2025. DOI: 10.1055/a-2529-5025</li>



<li>Instituto Nacional de Cáncer (INCA). Estimativa 2023: incidência de câncer no Brasil. Rio de Janeiro: INCA; 2022. Disponible en: https://www.inca.gov.br/publicacoes/livros/estimativa-2023-incidencia-de-cancer-no-brasil</li>
</ol>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Cómo citar este artículo</strong></h2>



<p class="has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background">Lages RB, Gamarra ACQ . ¿Hay evidencia para el cribado del cáncer gástrico? ¿Cuándo realizarlo? Endoscopia Terapéutica 2025, Vol II. Disponible en: <a href="https://gastropedia.pub/es/?p=9196" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/estomago/hay-evidencia-para-el-cribado-del-cancer-gastrico-cuando-realizarlo/</a></p>



<p></p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/estomago/hay-evidencia-para-el-cribado-del-cancer-gastrico-cuando-realizarlo/">¿Hay evidencia para el cribado del cáncer gástrico? ¿Cuándo realizarlo?</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/estomago/hay-evidencia-para-el-cribado-del-cancer-gastrico-cuando-realizarlo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Cuándo indicar el contraste hepatoespecífico en la evaluación de lesiones focales hepáticas?</title>
		<link>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/cuando-indicar-el-contraste-hepatoespecifico-en-la-evaluacion-de-lesiones-focales-hepaticas/</link>
					<comments>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/cuando-indicar-el-contraste-hepatoespecifico-en-la-evaluacion-de-lesiones-focales-hepaticas/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Karla Sawada Toda Oti&nbsp;y&nbsp;Andrea Catherine Quiroz Gamarra]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Jul 2025 04:30:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gastroenterología]]></category>
		<category><![CDATA[Hígado]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gastropedia.pub/es/?p=8177</guid>

					<description><![CDATA[<p>Rutinariamente, en la resonancia magnética (RM) del abdomen, se utiliza el contraste extracelular inespecífico (gadolinio), que se distribuye de acuerdo con la distribución de los vasos y capilares sanguíneos y&#8230;</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/cuando-indicar-el-contraste-hepatoespecifico-en-la-evaluacion-de-lesiones-focales-hepaticas/">¿Cuándo indicar el contraste hepatoespecífico en la evaluación de lesiones focales hepáticas?</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Rutinariamente, en la resonancia magnética (RM) del abdomen, se utiliza el contraste extracelular inespecífico (gadolinio), que se distribuye de acuerdo con la distribución de los vasos y capilares sanguíneos y determina, así, un patrón dinámico de impregnación de la lesión focal hepática en las fases arterial, portal (venosa) y equilibrio.</p>
<p>En casos seleccionados, se pueden indicar los contrastes intracelulares específicos, también denominados de hepato-específicos y que pueden ser de dos clases principales: (1) óxido de hierro superparamagnético y (2) hepatobiliares, siendo este último captado específicamente por las células hepáticas y con excreción renal (50%) y biliar (50%). En Brasil, está aprobado el contraste hepatobiliar, conocido como ácido gadoxético (Gd-EOB-DTPA, PrimovistÒ).</p>
<p>De esta manera, además de proporcionar los datos habituales del estudio dinámico, existe la etapa final de evaluación hepatobiliar, después de aproximadamente 10 a 20 minutos de la inyección endovenosa, en la cual el contraste entra en los hepatocitos a través de los transportadores de membrana (OATP1, B1/B3) y sale a través de proteínas dependientes de ATP resistentes a múltiples fármacos (MRP2, MRP3, MRP4), siendo el transportador MRP2 el encargado de excretar el contraste en el canalículo biliar.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Cuáles son las indicaciones del contraste hepatobiliar?</strong></h2>
<p>Sabiendo que el ácido gadoxético es captado por los hepatocitos y excretado en aproximadamente un 50% por la vía biliar, se espera que un tejido hepático normofuncionante sea impregnado por el contraste en la fase hepatobiliar. De esta manera, la no captación del ácido gadoxético en la fase hepatobiliar infiere que no hay hepatocitos o canalículos biliares viables en la lesión evaluada.</p>
<p>Podemos enumerar 3 indicaciones principales en el uso del ácido gadoxético en la evaluación de lesiones focales hepáticas:</p>
<h3 class="wp-block-heading">1. <strong>Diferenciación entre hiperplasia nodular focal (HNF) y adenoma</strong></h3>
<p>El adenoma y la HNF son el tercer y segundo tumores hepáticos benignos más frecuentes, respectivamente.</p>
<p>El adenoma se caracteriza por cordones de hepatocitos y ausencia de conductos biliares o tractos portales, por lo tanto, no presenta captación en la fase hepatobiliar.</p>
<p>Por otro lado, la HNF se caracteriza por un conglomerado de hepatocitos hiperplásicos y pequeños canalículos biliares inmaduros que no se comunican con los más grandes, lo que puede generar una acumulación (retención) de contraste hepatobiliar en la fase hepatobiliar en relación con el parénquima hepático adyacente. También se puede encontrar una cicatriz fibrosa central que dirige el patrón de la lesión hacia la HNF.</p>
<p><img decoding="async" class="size-full wp-image-9177 aligncenter" src="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2023/02/1.png" alt="" width="568" height="279" srcset="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2023/02/1.png 568w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2023/02/1-300x147.png 300w" sizes="(max-width: 568px) 100vw, 568px" /></p>
<p style="text-align: center;" data-start="61" data-end="132"><strong data-start="61" data-end="132">Fuente: </strong>archivo personal, en colaboración con la <strong data-start="61" data-end="132">Dra. Ângela Caiado<br />
</strong><strong data-start="134" data-end="147">Figura 1.</strong> Nódulo hipervascularizado en el segmento VII hepático, de 1,2 cm, con un patrón de retención del contraste hepatoespecífico (fase tardía, 20 minutos), compatible con hiperplasia nodular focal.</p>
<h3 class="wp-block-heading">2. <strong>Evaluación de nódulos hepáticos en pacientes cirróticos</strong></h3>
<ul>
<li>Nódulos regenerativos y displásicos x neoplásicos (carcinoma hepatocelular, CHC)</li>
<li>Identificación de pequeños CHCs (&lt;2cm) y mejor evaluación de lesiones focales con comportamiento atípico en examen contrastado previo, con realce inespecífico.</li>
</ul>
<p>El CHC es el tumor primario del hígado más común. En el paciente cirrótico, un nódulo igual o mayor que 2,0 cm de diámetro, con patrón típico hipervascular en la fase arterial <em>(wash-in)</em> y con aclaramiento en las fases tardías <em>(wash-out)</em> se diagnostica como CHC.</p>
<p>En lesiones menores de 2 cm, los hallazgos típicos no suelen verse con frecuencia, especialmente en los CHC iniciales bien diferenciados. En estos casos, el estudio con contraste hepatobiliar puede contribuir con hallazgos adicionales, siendo desafiante la distinción entre el nódulo displásico de alto grado y el CHC bien diferenciado.</p>
<p style="text-align: center;"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-9178 aligncenter" src="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2023/02/2.png" alt="" width="569" height="133" srcset="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2023/02/2.png 569w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2023/02/2-300x70.png 300w" sizes="(max-width: 569px) 100vw, 569px" /><strong data-start="61" data-end="132">Fuente:</strong> archivo personal, en colaboración con la <strong data-start="61" data-end="132">Dra. Ângela Caiado<br />
</strong><strong data-start="134" data-end="147">Figura 2.</strong> Nódulo en la cara anterior del segmento II/III, de 1,2 cm, con realce en la fase arterial, aclaramiento precoz y sin retención en la fase hepatoespecífica.</p>
<h3 class="wp-block-heading">3. <strong>Evaluación de metástasis hepáticas</strong></h3>
<p>Las lesiones metastásicas no tienen hepatocitos o conductos biliares funcionantes, por lo tanto, no hay captación de contraste en la fase hepatobiliar. Además, la captación del contraste hepatobiliar por los hepatocitos del parénquima normal aumenta la diferencia de contraste con las lesiones metastásicas (hiperintensas), aumentando la sensibilidad de la detección de las mismas.</p>
<p style="text-align: center;"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-9179 aligncenter" src="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2023/02/3.png" alt="" width="564" height="380" srcset="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2023/02/3.png 564w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2023/02/3-300x202.png 300w" sizes="(max-width: 564px) 100vw, 564px" /><strong data-start="61" data-end="132">Fuente:</strong> archivo personal, en colaboración con la <strong data-start="61" data-end="132">Dra. Ângela Caiado<br />
</strong><strong data-start="134" data-end="147">Figura 3.</strong> Metástasis hepáticas en paciente con neoplasia de colon. Se observan signos de hepatectomía derecha con aumento compensatorio del lóbulo izquierdo. En las lesiones metastásicas, se nota realce arterial periférico con lavado y ausencia de retención en la fase hepatoespecífica.</p>
<p class="has-text-align-center has-background" style="background-color: #d7d7d987;">En resumen, en la Tabla 1, se pueden identificar los patrones típicos de las lesiones hepáticas focales en las fases contrastadas.</p>
<h3 class="wp-block-heading"><strong>Tabla 1. Características de las lesiones hepáticas focales en las fases dinámicas y hepatobiliar</strong></h3>
<p style="text-align: center;"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-9182" src="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/07/Captura-de-Tela-2025-07-06-às-16.18.32-scaled.png" alt="" width="2560" height="1119" srcset="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/07/Captura-de-Tela-2025-07-06-às-16.18.32-scaled.png 2560w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/07/Captura-de-Tela-2025-07-06-às-16.18.32-300x131.png 300w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/07/Captura-de-Tela-2025-07-06-às-16.18.32-1024x447.png 1024w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/07/Captura-de-Tela-2025-07-06-às-16.18.32-768x336.png 768w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/07/Captura-de-Tela-2025-07-06-às-16.18.32-1536x671.png 1536w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/07/Captura-de-Tela-2025-07-06-às-16.18.32-2048x895.png 2048w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/07/Captura-de-Tela-2025-07-06-às-16.18.32-1920x839.png 1920w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/07/Captura-de-Tela-2025-07-06-às-16.18.32-1170x511.png 1170w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2025/07/Captura-de-Tela-2025-07-06-às-16.18.32-585x256.png 585w" sizes="(max-width: 2560px) 100vw, 2560px" /><b>CHC: </b>Carcinoma hepatocelular<strong data-start="61" data-end="132"><br />
</strong></p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Puntos de reflexión sobre el contraste hepatobiliar</strong></h2>
<p>Además del mayor costo, se describe en la literatura la mayor ocurrencia de artefactos respiratorios después de la inyección del contraste hepatobiliar en la fase arterial en algunos pacientes, lo que podría estar relacionado con la dificultad para mantener la apnea y/o la disnea subjetiva.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Conclusión</strong></h2>
<p class="has-background" style="background-color: #d7d7d987;">El contraste hepatobiliar aumenta la precisión diagnóstica en la detección y caracterización de lesiones focales hepáticas, especialmente las mencionadas en la Tabla 1, y deben evaluarse de acuerdo con el cuadro clínico de los pacientes.<br />
Los nódulos con patrón atípico en los exámenes contrastados deben evaluarse caso por caso, pudiendo indicarse la biopsia hepática para una adecuada elucidación o exámenes de imagen periódicos para seguimiento.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Referencias</strong></h2>
<ol type="1">
<li>Palmucci S. Detección y caracterización de lesiones hepáticas focales: Las ventajas de la RM hepática mejorada con ácido gadoxético. World J Hepatol. 2014 Jul 27;6(7):477-85. doi: 10.4254/wjh.v6.i7.477. PMID: 25067999; PMCID: PMC4110539.</li>
<li>Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL). Guías de práctica clínica de la EASL sobre el manejo de los tumores hepáticos benignos. J Hepatol. 2016 Aug;65(2):386-98. doi: 10.1016/j.jhep.2016.04.001. Epub 2016 Apr 13. PMID: 27085809.</li>
<li>Lesiones hepáticas hiperintensas en la fase hepatobiliar de la RM mejorada con ácido gadoxético: apariencias de imagen e importancia clínica. Nobuhiro Fujita, Akihiro Nishie, Yoshiki Asayama, Kousei Ishigami, Yasuhiro Ushijima, Daisuke Kakihara, Tomohiro Nakayama, Koichiro Morita, Keisuke Ishimatsu, y Hiroshi Honda. RadioGraphics 2020 40:1, 72-94.</li>
<li>Moosavi, B., Shenoy-Bhangle, A.S., Tsai, L.L. et al. Caracterización de la RM de las lesiones hepáticas focales en pacientes no cirróticos: evaluación del valor añadido de la imagen en la fase hepatobiliar mejorada con ácido gadoxético. Insights Imaging 11, 101 (2020). https://doi.org/10.1186/s13244-020-00894-3.</li>
<li>Roberts LR, Sirlin CB, Zaiem F, Almasri J, Prokop LJ, Heimbach JK, Murad MH, Mohammed K. Imagen para el diagnóstico del carcinoma hepatocelular: una revisión sistemática y meta-análisis. Hepatology. 2018 Jan;67(1):401-421. doi: 10.1002/hep.29487. Epub 2017 Nov 29. PMID: 28859233.</li>
<li>Koh, DM., Ba-Ssalamah, A., Brancatelli, G. et al. Informe de consenso del 9º Foro Internacional para la Resonancia Magnética Hepática: aplicaciones de la imagen mejorada con ácido gadoxético. Eur Radiol 31, 5615–5628 (2021). https://doi.org/10.1007/s00330-020-07637-4.</li>
<li>Glessgen CG, Breit HC, Block TK, Merkle EM, Heye T, Boll DT. Anomalías respiratorias asociadas con el ácido gadoxético y el gadoterato meglumina: RM con compresión de la sensibilidad que revela fenómenos fisiológicos durante todo el ciclo de inyección. Eur Radiol. 2022 Jan;32(1):346-354. doi: 10.1007/s00330-021-08114-2. Epub 2021 Jul 29. PMID: 34324024; PMCID: PMC8660712.</li>
</ol>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Cómo citar este artículo</strong></h2>
<p class="has-background" style="background-color: #d7d7d98c;">Oti KST; Gamarra ACQ. ¿Cuándo indicar el contraste hepatobiliar en la evaluación de lesiones focales hepáticas? Gastropedia 2025, vol. 2. Disponible en: <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/cuando-indicar-el-contraste-hepatoespecifico-en-la-evaluacion-de-lesiones-focales-hepaticas/">https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/cuando-indicar-el-contraste-hepatoespecifico-en-la-evaluacion-de-lesiones-focales-hepaticas/</a></p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/cuando-indicar-el-contraste-hepatoespecifico-en-la-evaluacion-de-lesiones-focales-hepaticas/">¿Cuándo indicar el contraste hepatoespecífico en la evaluación de lesiones focales hepáticas?</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/cuando-indicar-el-contraste-hepatoespecifico-en-la-evaluacion-de-lesiones-focales-hepaticas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Deficiencia de lipasa ácida lisosomal (LAL-D)</title>
		<link>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/deficiencia-de-lipasa-acida-lisosomal-lal-d/</link>
					<comments>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/deficiencia-de-lipasa-acida-lisosomal-lal-d/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aline Coelho Rocha Candolo&nbsp;y&nbsp;Andrea Catherine Quiroz Gamarra]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 Dec 2024 14:18:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gastroenterología]]></category>
		<category><![CDATA[Hígado]]></category>
		<category><![CDATA[Sem categoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gastropedia.pub/es/?p=8478</guid>

					<description><![CDATA[<p>&#160;</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/deficiencia-de-lipasa-acida-lisosomal-lal-d/">Deficiencia de lipasa ácida lisosomal (LAL-D)</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-gastropedia wp-block-embed-gastropedia">
<div class="wp-block-embed__wrapper">https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/deficiencia-de-lipasa-acida-lisosomal-lal-d/</div>
</figure>



<p>&nbsp;</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/deficiencia-de-lipasa-acida-lisosomal-lal-d/">Deficiencia de lipasa ácida lisosomal (LAL-D)</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/deficiencia-de-lipasa-acida-lisosomal-lal-d/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Papel de los diferentes métodos diagnósticos en el abordaje de la enfermedad por reflujo gastroesofágico</title>
		<link>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/papel-de-los-diferentes-metodos-diagnosticos-en-el-abordaje-de-la-enfermedad-por-reflujo-gastroesofagico/</link>
					<comments>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/papel-de-los-diferentes-metodos-diagnosticos-en-el-abordaje-de-la-enfermedad-por-reflujo-gastroesofagico/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rafael Bandeira Lages&nbsp;y&nbsp;Andrea Catherine Quiroz Gamarra]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 10 Nov 2024 12:31:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Esófago]]></category>
		<category><![CDATA[Gastroenterología]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gastropedia.pub/es/?p=8610</guid>

					<description><![CDATA[<p>Aunque la ERGE es una patología común, su diagnóstico puede ser desafiante, ya que los síntomas son inespecíficos, la presentación clínica es heterogénea y hay superposición con otros trastornos gastrointestinales.1,2&#8230;</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/papel-de-los-diferentes-metodos-diagnosticos-en-el-abordaje-de-la-enfermedad-por-reflujo-gastroesofagico/">Papel de los diferentes métodos diagnósticos en el abordaje de la enfermedad por reflujo gastroesofágico</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Aunque la ERGE es una patología común, su diagnóstico puede ser desafiante, ya que los síntomas son inespecíficos, la presentación clínica es heterogénea y hay superposición con otros trastornos gastrointestinales.<sup>1,2</sup> Como para muchos autores no hay un estándar de oro, el diagnóstico debe basarse en una combinación de varios factores, tales como presentación clínica, respuesta terapéutica, evaluación endoscópica y monitoreo prolongado del reflujo.<sup>3,4</sup></p>
<p>El <strong>consenso de Lyon</strong> (publicado en 2018 y posteriormente actualizado en 2023) buscó orientar sobre las indicaciones de exámenes complementarios, y así definir criterios concluyentes para el diagnóstico de ERGE, conforme ya resumimos en publicación previa (<a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/actualizaciones-en-el-diagnostico-de-erge-consenso-de-lyon-2-0-2023/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">haga clic aquí</a>).<sup>5,6</sup> En la Tabla 2, describimos las ventajas y desventajas de los principales métodos diagnósticos disponibles.</p>
<figure class="wp-block-table is-style-stripes">
<div class="pcrstb-wrap"><table class="has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background">
<tbody>
<tr>
<td><strong>Prueba diagnóstica</strong></td>
<td><strong>Comentarios</strong></td>
<td><strong>Ventajas</strong></td>
<td><strong>Desventajas</strong></td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Historia clínica</strong></td>
<td>Diagnóstico clínico presuntivo de ERGE puede ser establecido si síntomas típicos en pacientes sin signos de alarma</td>
<td>– Fácil utilización en la atención primaria<br />
– Sin costos</td>
<td>– Sensibilidad y especificidad limitadas<br />
– Superposición de quejas con otras afecciones esofagogástricas</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Prueba empírica de supresión ácida</strong></td>
<td>Conducta posible desde los puntos de vista terapéutico y diagnóstico. Positivo si síntomas mejoran con uso de inhibidor de bombas de protones</td>
<td>– Fácil utilización en la atención primaria<br />
– Bajos costos</td>
<td>– Sensibilidad y especificidad limitadas<br />
– Otras afecciones esofagogástricas también mejoran con supresión ácida</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Endoscopia digestiva alta (EDA)</strong></td>
<td>Debe ser realizada en pacientes con signos de alarma o síntomas refractarios</td>
<td>– Permite diagnóstico de esofagitis, hernia de hiato y complicaciones de la ERGE (sangrado, úlceras, estenosis, esófago de Barrett)<br />
– Permite diagnóstico diferencial<br />
– Elevada especificidad</td>
<td>– Baja sensibilidad: 70% de los pacientes con ERGE sin tratamiento presentan mucosa normal (no-erosiva)<br />
– Examen invasivo<br />
– Costo elevado</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>pHmetría esofágica</strong></td>
<td>Utiliza catéter transnasal (24h). No es necesaria de rutina. Importante en pacientes con síntomas refractarios o evaluación preoperatoria.</td>
<td>– Permite determinar exposición ácida esofágica anormal, frecuencia del reflujo y asociación entre síntomas y episodios de reflujo<br />
– Fácil de realizar<br />
– Análisis automático acurado</td>
<td>– Incómodo para el paciente, que modifica el comportamiento del día a día<br />
– No se considera variación diaria<br />
– Requiere manometría esofágica</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>pHmetría esofágica sin cable</strong></td>
<td>Utiliza cápsula sin cable</td>
<td>– No necesita del uso de catéter transnasal (más cómodo y con eso no modifica comportamientos del día a día)<br />
– Permite monitorización más prolongada (48-96h)<br />
– Análisis automático acurado</td>
<td>– Requiere EDA para colocación de la cápsula<br />
– Algunos pacientes pueden presentar disfagia, necesitando de la retirada<br />
– La cápsula puede desplazarse precozmente<br />
– Alto costo y poca disponibilidad</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Impedancio-pHmetría esofágica</strong></td>
<td>Utiliza catéter transnasal (24h)</td>
<td>– Permite detección de reflujo no-ácido y aerofagia</td>
<td>– Incómodo para el paciente<br />
– No se considera variación diaria<br />
– Requiere manometría esofágica<br />
– Alto costo y poca disponibilidad<br />
– Análisis automático limitado</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Manometría esofágica</strong></td>
<td>Recomendada en la evaluación preoperatoria de la ERGE y en pacientes con queja de disfagia</td>
<td>– Identifica hipotonía de la unión esofagogástrica, hernia de hiato e hipomotilidad esofágica<br />
– Permite descartar otros trastornos motores del esófago, como acalasia</td>
<td>– Incómodo para el paciente<br />
– No confirma el diagnóstico de ERGE</td>
</tr>
<tr>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
</tbody>
</table></div><figcaption class="wp-element-caption"><strong>Tabla 1</strong> – Ventajas y desventajas de los principales métodos diagnósticos utilizados en enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE).Fuente: Adaptado de Vaezi y Sifrim (2018)<sup>2</sup>, Gyawali et al. (2018)<sup>5</sup>, Fisichella et al. (2017)<sup>7</sup>, Yadlapati et al (2022)<sup>8</sup>, Kavitt y Vaezi (2021)<sup>9</sup> y Zerbib (2021)<sup>10</sup></figcaption></figure>
<h2 id="h-comentarios-adicionais" class="wp-block-heading"><strong>Comentarios adicionales</strong></h2>
<h3 id="h-a-diagnostico-clinico" class="wp-block-heading"><strong>a) Diagnóstico clínico</strong></h3>
<p>Pirosis y/o regurgitación son rutinariamente los síntomas más confiables para el diagnóstico clínico presuntivo de ERGE. Sin embargo, puede existir superposición de quejas con otras afecciones esofagogástricas, como gastroparesia, acalasia, pirosis funcional y esofagitis eosinofílica.<sup>2,3</sup> Una revisión sistemática identificó que tales síntomas presentaban sensibilidad y especificidad, respectivamente, de 30-76% y 62-96% para la presencia de esofagitis erosiva.<sup>11</sup></p>
<p>A su vez, la terapia empírica con IBP para pacientes con síntomas de ERGE sin signos de alarma es conducta posible tanto desde el punto de vista terapéutico como herramienta diagnóstica. Una respuesta positiva a la terapia de supresión ácida confirmaría la sospecha.<sup>3,12</sup> Sin embargo, un metaanálisis previo sugirió limitaciones de este enfoque, con sensibilidad del 78% y especificidad del 54%.<sup>13</sup></p>
<h2 id="h-b-endoscopia-digestiva-alta" class="wp-block-heading"><strong>b) Endoscopia digestiva alta</strong></h2>
<p>La endoscopia digestiva alta (EDA) es generalmente el primer examen para investigación de ERGE, principalmente en pacientes con signos de alarma (disfagia, vómitos, pérdida ponderal, edad mayor que 50 años, anemia) o síntomas refractarios.<sup>8,14</sup> Sin embargo, a pesar de presentar alta especificidad, la endoscopia tiene baja sensibilidad, pudiendo ser normal en dos tercios de los casos sin tratamiento.<sup>2,15</sup></p>
<p>La EDA contribuye para diagnóstico de ERGE al identificar esofagitis, hernia de hiato y complicaciones (sangrado, úlceras, estenosis, esófago de Barrett), además de permitir descartar otros diagnósticos diferenciales, tales como malignidades, esofagitis eosinofílica y esofagitis infecciosa.<sup>7</sup> La principal estandarización utilizada para definición de esofagitis erosiva (EE) es la clasificación de Los Ángeles, que evalúa la extensión de erosiones en esófago distal utilizando los siguientes criterios:<sup>16</sup></p>
<ul class="wp-block-list">
<li>Grado A: Erosiones lineales no confluentes y menores que 5 mm;</li>
<li>Grado B: Erosiones lineales no confluentes y mayores que 5 mm;</li>
<li>Grado C: Erosiones confluentes que ocupan menos de 75% de la circunferencia esofágica;</li>
<li>Grado D: Erosiones confluentes que ocupan más de 75% de la circunferencia esofágica;</li>
</ul>
<p>No obstante, la esofagitis erosiva está presente en solo 30 a 40% de los pacientes con pirosis.<sup>5</sup> En individuos en uso de IBP, ese hallazgo pasa a ser descrito en menos del 10% de las endoscopias.<sup>5,17</sup> Un gran estudio de banco de datos identificó esofagitis en solo 17,3% de 280.075 endoscopias, siendo que 79% de ellas eran grados A o B de Los Ángeles.<sup>18</sup> Además, existe variación interobservador en los casos de esofagitis erosiva grado A de Los Ángeles y este hallazgo puede estar presente en hasta 5,0 a 7,5% de individuos asintomáticos.<sup>5,19</sup></p>
<p>Según el consenso de Lyon publicado inicialmente en 2018, solo esofagitis grados C y D de Los Ángeles, estenosis péptica y esófago de Barrett serían hallazgos confirmatorios de ERGE en la EDA.<sup>5</sup> Posteriormente en 2022, tanto el consenso sobre ERGE de la <em>American Gastroenterological Association</em> (AGA) como del <em><a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/hightlights-sobre-el-diagnostico-de-la-enfermedad-por-reflujo-gastroesofagico-erge-nueva-guia-del-american-college-of-gastroenterology-acg-2022/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">American College of Gastroenterology</a></em> (ACG) sugirieron que esofagitis erosiva grado B de Los Ángeles asociada a síntomas típicos debería ser también considerada como hallazgo confirmatorio de ERGE.<sup>3,8</sup> En esta misma dirección, la actualización 2.0 del consenso de Lyon (2023) también pasó a incluir pacientes con esofagitis erosiva grado B como evidencia concluyente para diagnóstico de ERGE, pues estudios de validación evidenciaron que estos casos presentan AET similar a aquellos con esofagitis grado C.<sup>6,20</sup> Como fue expuesto, sin embargo, estas alteraciones endoscópicas no son frecuentes y, por eso, la sensibilidad de la EDA es considerada baja.<sup>2,18</sup></p>
<h2 id="h-c-manometria-esofagica" class="wp-block-heading"><strong>c) Manometría esofágica</strong></h2>
<p>Aunque la manometría esofágica no diagnostica ERGE, tiene un papel central en la evaluación de esta patología, ya que evalúa la función motora de la JEG y la peristalsis del cuerpo esofágico, permitiendo descartar trastornos primarios de la motilidad esofágica.<sup>7,21</sup> Además, permite la localización de la borda superior del EIE para orientar el posicionamiento adecuado del catéter de pHmetría.<sup>7</sup></p>
<p>En la última década, la manometría de alta resolución (MAR) se ha vuelto más disponible en nuestro país.<sup>22,23</sup> El catéter de la MAR presenta más sensores que la manometría convencional, registrando la presión esofágica sin lagunas significativas de los datos a lo largo de todo el esófago.<sup>21,24,25</sup> Las presiones obtenidas se presentan en imágenes espacio-temporales de las presiones esofágicas codificadas por colores (<em>clouse plots</em>), con análisis visualmente intuitivo y simultáneo de la faringe al estómago, conforme presentado en la Figura 3.<sup>25</sup></p>
<p>En relación a la manometría convencional, la MAR permite la localización más fácil e inmediata de los hitos anatómicos, haciendo el test más rápido, menos incómodo para el paciente por el tiempo reducido de examen, menos susceptible a la variabilidad interobservador y más fácil de interpretar y compensar los artefactos de movimientos.<sup>23,26</sup></p>
<h2 id="h-d-phmetria-esofagica" class="wp-block-heading"><strong>d) pHmetría esofágica</strong></h2>
<p>La pHmetría esofágica prolongada permite la comprobación de la presencia de reflujo gastroesofágico patológico.<sup>27</sup> A pesar de su utilidad, es un examen incómodo y debe ser reservado para casos en que los síntomas no responden adecuadamente a la terapia empírica con IBP. Cuando aún no haya confirmación diagnóstica por los hallazgos de la EDA (EE grados B, C y D de Los Ángeles, Barrett largo o estenosis péptica), debe realizarse tras la suspensión de terapia supresora ácida por al menos 7 días.<sup>5,8</sup> También debe realizarse antes de procedimientos quirúrgicos, pues es un importante predictor de buena respuesta terapéutica.<sup>3</sup></p>
<p>Clásicamente, se realiza mediante un catéter introducido vía transnasal con uno o más sensores de pH. Se posiciona el sensor distal 5 cm por encima de la borda superior del EIE, previamente identificado por manometría. El reflujo ácido se define como caída del pH esofágico por debajo de 4.<sup>27–29</sup> El porcentaje de tiempo de pH &lt; 4 durante el tiempo total se denomina tiempo de exposición ácida total (AET, sigla ya consagrada para <em>acid exposure time</em>) e es la medidas más confiable para el diagnóstico de ERGE.<sup>5</sup></p>
<p class="p1">Dependiendo de la referencia utilizada, el límite superior de normalidad de la AET se considera entre el 3,7 y el 5,8%.<sup>28</sup> Buscando una mayor estandarización, el consenso de Lyon acordó en 2018 que los valores de AET por encima del 6% son confirmatorios de ERGE y por debajo del 4% excluyen esta diagnóstico. Por lo tanto, el rango del 4 al 6% se definió como una “zona gris” que depende de evidencia auxiliar para confirmar la ERGE (<a href="https://gastropedia.pub/pt/gastroenterologia/esofago/atualizacoes-no-diagnostico-de-drge-consenso-de-lyon-2-0-2023/">vide publicação do Consenso de Lyon clicando aqui</a>).<sup>5,10</sup></p>
<p>A pHmetria também pode ser realizada sem cateter, utilizando-se cápsula sem fio que é fixada à mucosa esofágica durante endoscopia, 6 cm acima da JEG.<sup>30</sup> Desta forma, o paciente não tem desconforto do cateter transnasal e passa a tolerar melhor o exame, permitindo um período mais prolongado de monitorização (até 96 horas). No entanto, o custo elevado acaba limitando o uso desta técnica.<sup>8</sup></p>
<p class="p1">La pHmetria también se puede realizar sin catéter, mediante el uso de una cápsula inalámbrica que se fija a la mucosa esofágica durante la endoscopia, 6 cm por encima de la unión esófagogástrica (UEG).<sup>30</sup> De esta forma, el paciente no siente molestias por el catéter transnasal y comienza a tolerar el examen mejor, permitiendo un período más largo de seguimiento (hasta 96 horas). Sin embargo, el costo elevado acaba limitando el uso de esta técnica.<sup>8</sup></p>
<h2 id="h-e-impedancio-phmetria" class="wp-block-heading"><strong>e) Impedâncio-pHmetria:</strong></h2>
<p>Para mais detalhes, <a href="https://gastropedia.pub/pt/gastroenterologia/esofago/impedancio-phmetria-esofagica-principios-tecnicos/">clique aqui</a>.</p>
<h2 id="h-referencias" class="wp-block-heading"><strong><br />
Referências</strong></h2>
<ol class="wp-block-list">
<li>Jobe BA, Richter JE, Hoppo T, Peters JH, Bell R, Dengler WC, et al. Preoperative Diagnostic Workup before Antireflux Surgery: An Evidence and Experience-Based Consensus of the Esophageal Diagnostic Advisory Panel. J Am Coll Surg. 2013;217(4):586–97.</li>
<li>Vaezi MF, Sifrim D. Assessing Old and New Diagnostic Tests for Gastroesophageal Reflux Disease. Gastroenterology. 2018;154(2):289–301.</li>
<li>Katz PO, Dunbar KB, Schnoll-Sussman FH, Greer KB, Yadlapati R, Spechler SJ. ACG Clinical Guideline for the Diagnosis and Management of Gastroesophageal Reflux Disease. Am J Gastroenterol. 2022;117(1):27–56.</li>
<li>Maret-Ouda J, Markar SR, Lagergren J. Gastroesophageal Reflux Disease. JAMA. 2020;324(24):2536–47.</li>
<li>Gyawali CP, Kahrilas PJ, Savarino E, Zerbib F, Mion F, Smout A, et al. Modern diagnosis of GERD: the Lyon Consensus. Gut. 2018;67(7):1351–62.</li>
<li>Gyawali CP, Yadlapati R, Fass R, Katzka D, Pandolfino J, Savarino E, et al. Updates to the modern diagnosis of GERD: Lyon consensus 2.0. Gut. 2023;gutjnl-2023-330616.</li>
<li>Fisichella PM, Andolfi C, Orthopoulos G. Evaluation of Gastroesophageal Reflux Disease. World J Surg. 2017;41(7):1672–7.</li>
<li>Yadlapati R, Gyawali CP, Pandolfino JE, Chang K, Kahrilas PJ, Katz PO, et al. AGA Clinical Practice Update on the Personalized Approach to the Evaluation and Management of GERD: Expert Review. Clin Gastroenterol Hepatol. 2022 May;20(5):984–94.</li>
<li>Kavitt RT, Vaezi MF. New Diagnostic Tests for GERD. In: The Esophagus. Wiley; 2021. p. 208–17</li>
<li>Zerbib F. Diagnosis of GORD: is the ‘grey area’ expanding? Gut. 2021;70(12):2221–2.</li>
<li>Moayyedi P, Talley NJ, Fennerty MB, Vakil N. Can the Clinical History Distinguish Between Organic and Functional Dyspepsia? JAMA. 2006 Apr 5;295(13):1566–76.</li>
<li>Vaezi MF, Pandolfino JE, Vela MF, Shaheen NJ. White Paper AGA: Optimal Strategies to Define and Diagnose Gastroesophageal Reflux Disease. Clin Gastroenterol Hepatol. 2017/03/28. 2017;15(8):1162–72.</li>
<li>Numans ME, Lau J, de Wit NJ, Bonis PA. Short-term treatment with proton-pump inhibitors as a test for gastroesophageal reflux disease: a meta-analysis of diagnostic test characteristics. Ann Intern Med. 2004;140(7):518–27</li>
<li>Fass R. Gastroesophageal Reflux Disease. N Engl J Med. 2022;387(13):1207–16.</li>
<li>Muthusamy VR, Lightdale JR, Acosta RD, Chandrasekhara V, Chathadi K V, Eloubeidi MA, et al. The role of endoscopy in the management of GERD. Gastrointest Endosc. 2015;81(6):1305–10</li>
<li>Lundell LR, Dent J, Bennett JR, Blum AL, Armstrong D, Galmiche JP, et al. Endoscopic assessment of oesophagitis: Clinical and functional correlates and further validation of the Los Angeles classification. Gut. 1999;45(2):172–80.</li>
<li>Zagari RM, Fuccio L, Wallander MA, Johansson S, Fiocca R, Casanova S, et al. Gastro-oesophageal reflux symptoms, oesophagitis and Barrett’s oesophagus in the general population: the Loiano-Monghidoro study. Gut. 2008;57(10):1354–9.</li>
<li>Wang A, Mattek NC, Holub JL, Lieberman DA, Eisen GM. Prevalence of complicated gastroesophageal reflux disease and Barrett’s esophagus among racial groups in a multi-center consortium. Dig Dis Sci. 2009;54(5):964–71.</li>
<li>Yadlapati R. Clinical Spectrum and Diagnosis of GERD Phenotypes. In: The Esophagus. Wiley; 2021. p. 333–46.</li>
<li>Rusu RI, Fox MR, Tucker E, Zeki S, Dunn JM, Jafari J, et al. Validation of the Lyon classification for GORD diagnosis: acid exposure time assessed by prolonged wireless pH monitoring in healthy controls and patients with erosive oesophagitis. Gut. 2021;70(12):2230–7.</li>
<li>Queiroz NSF. Parâmetros da manometria de alta resolução para avaliação da junção esofagogástrica e suas relações com o padrão de refluxo avaliado por monitorização prolongada. Faculdade de Medicina da Universidade de São Paulo; 2017.</li>
<li>Domingues GR, Michelsohn NH, Viebig RG, Chinzon D, Nasi A, Andrade CG, et al. Normal values of esophageal high-resolution manometry: A Brazilian multicenter study. Arq Gastroenterol. 2020;57(2):209–15.</li>
<li>da Silva RMB, Herbella FAM, Gualberto D. Normative values for a new water-perfused high resolution manometry system. Arq Gastroenterol. 2018;55(Suppl 1):30–4.</li>
<li>Domingues GR, Moraes-Filho JPP. Gastroesophageal reflux disease: a practical approach. Arq Gastroenterol. 2021;58(4):525–33.</li>
<li>Yadlapati R, Kahrilas PJ, Fox MR, Bredenoord AJ, Prakash Gyawali C, Roman S, et al. Esophageal motility disorders on high‐resolution manometry: Chicago classification version 4.0 ©. Neurogastroenterol Motil. 2021 Jan 29;33(1):e14058.</li>
<li>Tack J, Pauwels A, Roman S, Savarino E, Smout A, Akyuz F, et al. European Society for Neurogastroenterology and Motility (ESNM) recommendations for the use of high-resolution manometry of the esophagus. Neurogastroenterol Motil. 2021;33(5):1–14.</li>
<li>Herbella FAM, Nipominick I, Patti MG. From sponges to capsules. The history of esophageal pH monitoring. Dis Esophagus. 2009;22(2):99–103.</li>
<li>Kim GH. How to Interpret Ambulatory 24 hr Esophageal pH Monitoring. J Neurogastroenterol Motil. 2010;16(2):207–10.</li>
<li>Fontes LHS, Navarro-Rodriguez T. Esofagomanometria e pHmetria esofágica: Guia prático. 1st ed. São Paulo: Editora Atheneu; 2012. 176 p.</li>
<li>Nasi A, Queiroz NSF, Michelsohn NH. Prolonged gastroesophageal reflux monitoring by impedance-pHmetry: a review of the subject pondered with our experience with 1,200 cases. Arq Gastroenterol. 2018;55(Suppl 1):76–84.</li>
</ol>
<h2 id="h-como-citar-este-artigo" class="wp-block-heading">Como citar este artigo</h2>
<p class="has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background">Lages RB, Gamarra ACQ. Papel dos diferentes métodos diagnósticos na abordagem da doença do refluxo gastroesofágico Gastropedia 2024, vol. 2. Disponível en: <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/papel-de-los-diferentes-metodos-diagnosticos-en-el-abordaje-de-la-enfermedad-por-reflujo-gastroesofagico/">https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/papel-de-los-diferentes-metodos-diagnosticos-en-el-abordaje-de-la-enfermedad-por-reflujo-gastroesofagico/</a></p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/papel-de-los-diferentes-metodos-diagnosticos-en-el-abordaje-de-la-enfermedad-por-reflujo-gastroesofagico/">Papel de los diferentes métodos diagnósticos en el abordaje de la enfermedad por reflujo gastroesofágico</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/papel-de-los-diferentes-metodos-diagnosticos-en-el-abordaje-de-la-enfermedad-por-reflujo-gastroesofagico/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>MASLD 2023: simplificando las nuevas nomenclaturas para la esteatosis hepática</title>
		<link>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/masld-2023-simplificando-las-nuevas-nomenclaturas-para-la-esteatosis-hepatica-2/</link>
					<comments>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/masld-2023-simplificando-las-nuevas-nomenclaturas-para-la-esteatosis-hepatica-2/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Karla Sawada Toda Oti&nbsp;y&nbsp;Andrea Catherine Quiroz Gamarra]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 10 Nov 2024 05:35:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gastroenterología]]></category>
		<category><![CDATA[Hígado]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gastropedia.pub/es/?p=8167</guid>

					<description><![CDATA[<p>Durante el Congreso EASL 2023 (24 de junio, Viena, Austria), se publicaron nuevos términos y criterios para la Enfermedad hepática grasa no alcohólica (nonalcoholic fatty liver disease, NAFLD) que pasó&#8230;</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/masld-2023-simplificando-las-nuevas-nomenclaturas-para-la-esteatosis-hepatica-2/">MASLD 2023: simplificando las nuevas nomenclaturas para la esteatosis hepática</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Durante el Congreso EASL 2023 (24 de junio, Viena, Austria), se publicaron nuevos términos y criterios para la Enfermedad hepática grasa no alcohólica (nonalcoholic fatty liver disease, NAFLD) que pasó a ser denominada <strong>Esteatosis hepática metabólica</strong> (metabolic dysfunction-associated steatotic liver diasease, <strong>MASLD</strong>) después del panel Delphi y respaldada por las principales sociedades de Hepatología del mundo.</p>
<p>De manera objetiva, la tabla a continuación lista las terminologías previas y actuales para una mejor comprensión:</p>
<figure class="wp-block-table is-style-stripes has-small-font-size">
<div class="pcrstb-wrap"><table class="has-background" style="background-color: #b9c9de;">
<thead>
<tr>
<th><strong>Nomenclaturas Anteriores</strong></th>
<th><strong>Nomenclaturas Anteriores</strong></th>
<th><strong>Siglas</strong></th>
<th><strong>Nomenclaturas Actuales</strong></th>
<th><strong>Nomenclaturas Actuales</strong></th>
<th><strong>Siglas</strong></th>
<th><strong>Racional</strong></th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td>–</td>
<td>–</td>
<td>–</td>
<td><strong>Esteatosis hepática o Enfermedad hepática esteatósica</strong></td>
<td><em>Steatotic liver disease</em></td>
<td><em>SLD</em></td>
<td>Término general que abarca varias etiologías de esteatosis*</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Enfermedad hepática grasa no alcohólica</strong></td>
<td><em>Nonalcoholic fatty liver disease</em></td>
<td><em>NAFLD</em></td>
<td><strong>Esteatosis hepática metabólica</strong></td>
<td><em>Metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease</em></td>
<td><em>MASLD</em></td>
<td>Presencia de esteatosis hepática y, al menos, 1 de 5 factores de riesgo cardiometabólicos**</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Esteatohepatitis no alcohólica</strong></td>
<td><em>Nonalcoholic steatohepatitis</em></td>
<td><em>NASH</em></td>
<td><strong>Esteatohepatitis metabólica</strong></td>
<td><em>Metabolic dysfunction-associated steatohepatitis</em></td>
<td><em>MASH</em></td>
<td>Concepto fisiopatológico mantenido y basado en los criterios anatomopatológicos</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Esteatosis hepática no alcohólica</strong></td>
<td><em>Nonalcoholic fatty liver</em></td>
<td><em>NAFL</em></td>
<td>–</td>
<td>–</td>
<td>–</td>
<td>Terminología no abordada en el Panel Delphi</td>
</tr>
<tr>
<td>–</td>
<td>–</td>
<td>–</td>
<td><strong>Esteatosis hepática por disfunción metabólica y alcohol</strong></td>
<td>–</td>
<td><em>MetALD</em></td>
<td>Nueva categoría para describir pacientes con MASLD que consumen alcohol por encima de 140g/semana (mujeres) y 210g/semana (hombres)</td>
</tr>
<tr>
<td>–</td>
<td>–</td>
<td>–</td>
<td><strong>Esteatosis hepática criptogénica</strong></td>
<td><em>Cryptogenic steatotic liver disease</em></td>
<td><em>Criptogénica SLD</em></td>
<td>Nueva denominación para pacientes que no presentan parámetros metabólicos y no tienen causa conocida</td>
</tr>
</tbody>
</table></div><figcaption class="wp-element-caption"><strong>Tabla 1. Principales nomenclaturas y siglas de la Enfermedad hepática grasa no alcohólica antes y después del Panel Delphi (junio, 2023).</strong>*Entre las etiologías: MASLD, MetALD, enfermedad hepática alcohólica (alcoholic liver disease, ALD), etiologías específicas [hepatitis medicamentosa, DILI; enfermedades monogénicas, como deficiencia de lipasa ácida lisosomal, enfermedad de Wilson, hipobetalipoproteinemia, errores innatos del metabolismo]; miscelánea, incluyendo, hepatitis C, desnutrición, enfermedad celíaca y VIH] y esteatosis hepática criptogénica.**Factores de riesgo cardiometabólicos en adultos:<br />
[1] IMC ≥ 25kg/m2 (23 asiáticos) O circunferencia abdominal &gt;94cm (hombre) &gt;80cm (mujer) O equivalente ajustado por etnia<br />
[2] Glucosa en ayunas ≥ 100mg/dL O prueba oral de tolerancia a la glucosa ?140mg/dL O Hba1c ≥ 5,7% O diabetes mellitus tipo 2 (DM2) O tratamiento para DM2;<br />
[3] Presión arterial ≥ 130/85mmHg U tratamiento medicamentoso para hipertensión arterial sistémica<br />
[4] Triglicéridos ≥ 150mg/dL O tratamiento con hipolipemiantes<br />
[5] HDL-c &lt;40mg/dL (hombre) &lt;50mg/dL (mujer) O tratamiento con hipolipemiantes.</figcaption></figure>
<p>Ante el nuevo racional propuesto, los términos &#8220;Esteatosis hepática no alcohólica&#8221; (nonalcoholic fatty liver, NAFL) y &#8220;Enfermedad hepática grasa asociada a la disfunción metabólica&#8221; (metabolic dysfunction-associated fatty liver disease, MAFLD) <strong>no serán preservados</strong>.</p>
<p>La clasificación y gravedad que usamos hoy permanecerán las mismas, es decir, la definición de MASH seguirá siendo basada en los criterios anatomopatológicos obtenidos por biopsia hepática (esteatosis hepática, balonización hepatocitaria e inflamación lobular, con o sin fibrosis). Conforme la evaluación de la fibrosis hepática, la enfermedad podrá ser descrita como, por ejemplo, MASH con fibrosis estadio 3 &#8211; en los pacientes biopsiados &#8211; o MASLD con fibrosis 3 &#8211; en la evaluación no invasiva de la fibrosis.</p>
<p><strong>En la práctica, hay DOS preguntas a hacerse, ante la presencia de esteatosis hepática (Figura 1):</strong></p>
<ul>
<li><strong>¿Hay algún factor de riesgo cardiometabólico**? </strong></li>
<li><strong>¿Hay otras causas de esteatosis hepática (etilismo significativo, medicamentosa/DILI, enfermedades monogénicas)?</strong></li>
</ul>
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-8961" src="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/MASLD4.png" alt="" width="1108" height="784" srcset="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/MASLD4.png 1108w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/MASLD4-300x212.png 300w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/MASLD4-1024x725.png 1024w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/MASLD4-768x543.png 768w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/MASLD4-585x414.png 585w" sizes="(max-width: 1108px) 100vw, 1108px" /><figcaption class="wp-element-caption"><strong>Figura 1. Algoritmo de investigación etiológica de esteatosis hepática.</strong>**Factores de riesgo cardiometabólicos en adultos:<br />
[1] IMC ≥ 25kg/m2 (23 asiáticos) O circunferencia abdominal &gt;94cm (hombre) &gt;80cm (mujer) O equivalente ajustado por etnia<br />
[2] Glucosa en ayunas ≥ 100mg/dL O prueba oral de tolerancia a la glucosa ?140mg/dL O Hba1c ≥ 5,7% O diabetes mellitus tipo 2 (DM2) O tratamiento para DM2;<br />
[3] Presión arterial ≥ 130/85mmHg U tratamiento medicamentoso para hipertensión arterial sistémica<br />
[4] Triglicéridos ≥ 150mg/dL O tratamiento con hipolipemiantes<br />
[5] HDL-c &lt;40mg/dL (hombre) &lt;50mg/dL (mujer) O tratamiento con hipolipemiantes.</figcaption></figure>
<p>De esta manera, la transición en la literatura y en los estudios utilizando los nuevos términos y criterios será gradual, siendo fundamental la comprensión de la evolución del racional propuesto y del impacto de la enfermedad en el mundo. Los autores resaltan que la modificación de las nomenclaturas no altera la historia natural de la esteatosis hepática (SLD), los ensayos clínicos, los biomarcadores y no perjudica las futuras investigaciones en estos campos.</p>
<h2 id="h-referencias" class="wp-block-heading"><strong>Referencias</strong></h2>
<ol>
<li>Rinella, Mary E.1; Lazarus, Jeffrey V.2,3; Ratziu, Vlad4; Francque, Sven M.5,6; Sanyal, Arun J.7; Kanwal, Fasiha8,9; Romero, Diana2; Abdelmalek, Manal F.10; Anstee, Quentin M.11,12; Arab, Juan Pablo13,14,15; Arrese, Marco15,16; Bataller, Ramon17; Beuers, Ulrich18; Boursier, Jerome19; Bugianesi, Elisabetta20; Byrne, Christopher21,22; Castro Narro, Graciela E.16,23,24; Chowdhury, Abhijit25; Cortez-Pinto, Helena26; Cryer, Donna27; Cusi, Kenneth28; El-Kassas, Mohamed29; Klein, Samuel30; Eskridge, Wayne31; Fan, Jiangao32; Gawrieh, Samer33; Guy, Cynthia D.34; Harrison, Stephen A.35; Kim, Seung Up36; Koot, Bart37; Korenjak, Marko38; Kowdley, Kris39; Lacaille, Florence40; Loomba, Rohit41; Mitchell-Thain, Robert42; Morgan, Timothy R.43,44; Powell, Elisabeth45,46,47; Roden, Michael48,49,50; Romero-Gómez, Manuel51; Silva, Marcelo52; Singh, Shivaram Prasad53; Sookoian, Silvia C.15,54,55; Spearman, C. Wendy56; Tiniakos, Dina11,57; Valenti, Luca58,59; Vos, Miriam B.60; Wong, Vincent Wai-Sun61; Xanthakos, Stavra62; Yilmaz, Yusuf63; Younossi, Zobair64; Hobbs, Ansley2; Villota-Rivas, Marcela65; Newsome, Philip N66,67;  en nombre del grupo de consenso de nomenclatura NAFLD. Una declaración de consenso de Delphi de varias sociedades sobre la nueva nomenclatura de la enfermedad hepática grasa. Hepatología ():10.1097/HEP.0000000000000520, 24 de junio de 2023. | DOI: 10.1097/HEP.0000000000000520</li>
<li>Kleiner DE, Brunt EM, Van Natta M, Behling C, Contos MJ, Cummings OW, et al. Diseño y validación de un sistema de puntuación histológica para la enfermedad hepática grasa no alcohólica. Hepatología. 2005;41:1313–1321.</li>
<li>Eslam M, Sanyal AJ, George J, Sanyal A, Neuschwander-Tetri B, Tiribelli C, et al. MAFLD: Una propuesta de nomenclatura impulsada por el consenso para la Enfermedad hepática grasa asociada a la disfunción metabólica. Gastroenterología. 2020;158:1999–2014 e1.</li>
<li>Rinella ME, Neuschwander-Tetri BA, Siddiqui MS, Abdelmalek MF, Caldwell S, Barb D, et al. Guía de práctica de AASLD sobre la evaluación clínica y el manejo de la enfermedad hepática grasa no alcohólica. Hepatología. 2023;77:1797–1835.</li>
</ol>
<h2 id="h-como-citar-este-artigo" class="wp-block-heading">Cómo citar este artículo</h2>
<p class="has-background" style="background-color: #bfcedd;">Oti KST, Gamarra ACQ. MASLD 2023: descomplicando las nuevas nomenclaturas para esteatosis hepática. Gastropedia 2024, vol. 2. Disponible en: https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/masld-2023-simplificando-las-nuevas-nomenclaturas-para-la-esteatosis-hepatica-2/</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/masld-2023-simplificando-las-nuevas-nomenclaturas-para-la-esteatosis-hepatica-2/">MASLD 2023: simplificando las nuevas nomenclaturas para la esteatosis hepática</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/masld-2023-simplificando-las-nuevas-nomenclaturas-para-la-esteatosis-hepatica-2/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Cómo tratar el Helicobacter pylori? Entendiendo cómo elegir el esquema de primera línea</title>
		<link>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/como-tratar-el-helicobacter-pylori-entendiendo-como-elegir-el-esquema-de-primera-linea/</link>
					<comments>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/como-tratar-el-helicobacter-pylori-entendiendo-como-elegir-el-esquema-de-primera-linea/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rafael Bandeira Lages&nbsp;y&nbsp;Andrea Catherine Quiroz Gamarra]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 10 Nov 2024 05:30:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Estómago]]></category>
		<category><![CDATA[Gastroenterología]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gastropedia.pub/es/?p=8159</guid>

					<description><![CDATA[<p>El Helicobacter pylori (H. pylori) es la infección bacteriana crónica más prevalente del mundo, afectando a más de la mitad de la población. Se asocia con gastritis crónica, que puede&#8230;</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/como-tratar-el-helicobacter-pylori-entendiendo-como-elegir-el-esquema-de-primera-linea/">¿Cómo tratar el Helicobacter pylori? Entendiendo cómo elegir el esquema de primera línea</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>El <em>Helicobacter pylori</em> (<em>H. pylori</em>) es la infección bacteriana crónica más prevalente del mundo, afectando a más de la mitad de la población. Se asocia con gastritis crónica, que puede progresar a complicaciones graves, como úlcera péptica, adenocarcinoma y linfoma MALT.</p>
<p>Según las evidencias actuales, se ha recomendado su erradicación de forma más amplia, incluso en ausencia de síntomas en muchas situaciones. Las principales referencias que guían el manejo del <em>H. pylori</em> son:</p>
<ul>
<li>IV Consenso Brasileño (2018)</li>
<li>Consenso Maastricht VI / Florencia (2022)</li>
</ul>
<p>Una de las causas más importantes de fracaso en la erradicación del <em>H. pylori</em> es el aumento de la resistencia a la claritromicina y levofloxacino. La resistencia a los nitroimidazoles también es común. Por otro lado, la resistencia a la amoxicilina y a la tetraciclina es baja y estable. Estos conceptos son importantes tanto cuando pensamos en esquemas de primera línea como en esquemas de retratamiento.</p>
<p>La elección del esquema inicial de tratamiento para el <em>H pylori</em> considera dos aspectos principales:</p>
<ul>
<li>Tasa local de resistencia a la claritromicina</li>
<li>Historial de alergia a medicamentos</li>
</ul>
<p class="has-background has-normal-font-size" style="background: linear-gradient(135deg,#eeeeee 0%,#987ed1 74%,#a9b8c3 100%);"><strong>Sería interesante realizar una prueba de susceptibilidad (molecular o de cultivo) antes de prescribir antibióticos, pero sabemos que estos métodos aún son extremadamente escasos (o incluso casi inexistentes) en nuestra práctica diaria.</strong></p>
<p>En áreas donde la resistencia a la claritromicina es baja (&lt; 15%), el tratamiento empírico de primera línea debe ser la terapia triple con claritromicina o la cuádruple con bismuto. Algunos estudios han evaluado el perfil de resistencia del <em>H. pylori</em> en Brasil, identificando resistencia del 2.5 al 16.9% a la claritromicina, del 5 al 23% a las fluoroquinolonas, aproximadamente del 50% al metronidazol y resistencia doble a la claritromicina y metronidazol del 7.5 al 10%. Ante esto, la tendencia del Consenso Brasileño sigue siendo considerar a <strong>Brasil</strong> como un <strong>área de baja resistencia a la claritromicina</strong>.</p>
<p>Desde el Maastricht V (2017) y el IV Consenso Brasileño (2018), un cambio importante en las recomendaciones de tratamiento para el <em>H. pylori</em> fue el <strong>aumento de la duración de 7 a 14 días</strong> en un intento de aumentar la tasa de erradicación ante el creciente aumento de la resistencia bacteriana.</p>
<p>Los esquemas de primera línea propuestos en nuestro país, por lo tanto, son los siguientes:</p>
<ul>
<li>Esquema recomendado: OAC – Terapia triple estándar con claritromicina<br />
<img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-8969" src="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp1-1.png" alt="" width="3976" height="1535" srcset="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp1-1.png 3976w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp1-1-300x116.png 300w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp1-1-1024x395.png 1024w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp1-1-768x296.png 768w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp1-1-1536x593.png 1536w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp1-1-2048x791.png 2048w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp1-1-1920x741.png 1920w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp1-1-1170x452.png 1170w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp1-1-585x226.png 585w" sizes="(max-width: 3976px) 100vw, 3976px" /></li>
<li>Esquema alternativo: BOTM – Terapia cuádruple con bismuto<br />
<img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-8970" src="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp2-1.png" alt="" width="3935" height="1986" srcset="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp2-1.png 3935w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp2-1-300x151.png 300w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp2-1-1024x517.png 1024w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp2-1-768x388.png 768w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp2-1-1536x775.png 1536w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp2-1-2048x1034.png 2048w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp2-1-1920x969.png 1920w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp2-1-1170x591.png 1170w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp2-1-585x295.png 585w" sizes="(max-width: 3935px) 100vw, 3935px" /></li>
<li>Otro esquema alternativo: OACM – Terapia cuádruple concomitante sin bismuto. Es una opción en áreas de mayor resistencia comprobada a la claritromicina cuando el bismuto no esté disponible.<br />
<img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-8971" src="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp3-1.png" alt="" width="3959" height="1702" srcset="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp3-1.png 3959w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp3-1-300x129.png 300w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp3-1-1024x440.png 1024w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp3-1-768x330.png 768w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp3-1-1536x660.png 1536w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp3-1-2048x880.png 2048w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp3-1-1920x825.png 1920w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp3-1-1170x503.png 1170w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp3-1-585x251.png 585w" sizes="(max-width: 3959px) 100vw, 3959px" /></li>
</ul>
<p class="has-background" style="background: linear-gradient(140deg,#eeeeee 0%,#b79bca 56%,#a07ccf 72%,#a9b8c3 100%);"><strong>Hablando de la disponibilidad de subcitrato de bismuto coloidal, este medicamento ha sido muy poco disponible en nuestro país. Actualmente, solo se puede obtener a través de la manipulación (y aún así con cierta dificultad). Esto nos recuerda a la furazolidona, que ya fue muy utilizada en esquemas para el tratamiento de <em>H. pylori</em>, pero que no se comercializa desde hace años en varios países.</strong></p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Alergia a la penicilina</strong></h2>
<p>La erradicación del <em>H. pylori</em> en pacientes con alergia a la penicilina (reportada en hasta el 3 al 10% de las personas) es un desafío. Lo ideal sería realmente comprobar que esta alergia es verdadera para tener a disposición los esquemas con amoxicilina.</p>
<p>Según el Consenso Brasileño, hay dos esquemas principales:</p>
<ul>
<li>Terapia triple con levofloxacino en sustitución a la amoxicilina (OCL)<br />
<img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-8972" src="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp4.png" alt="" width="1015" height="356" srcset="https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp4.png 1015w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp4-300x105.png 300w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp4-768x269.png 768w, https://gastropedia.pub/es/wp-content/uploads/2024/11/ibp4-585x205.png 585w" sizes="(max-width: 1015px) 100vw, 1015px" /></li>
<li>Terapia cuádruple con bismuto (BOTM), como ya se mencionó anteriormente</li>
</ul>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Efectos adversos</strong></h2>
<p>Lamentablemente, hasta el 50% de los pacientes presentan efectos secundarios con el tratamiento del <em>H. pylori</em>. En menos del 10%, estos efectos son limitantes y llevan a la interrupción de la terapia. Por lo tanto, siempre es importante orientar bien a los pacientes sobre los efectos adversos más comunes para aumentar la adherencia:</p>
<ul>
<li>Amoxicilina: Diarrea, erupción cutánea</li>
<li>Claritromicina: náuseas, vómitos, dolor abdominal, sabor metálico, raramente prolongación del QT</li>
</ul>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Ayuda usar probióticos?</strong></h2>
<p>Los probióticos (como <em>Lactobacilli</em> y <em>Saccharomyces boulardii</em>) reducen los efectos adversos asociados a la terapia de erradicación y, con ello, pueden aumentar la adherencia. Hay estudios sobre efectos directos sobre el <em>H. pylori</em>, pero aún se necesitan más datos.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Necesito hacer control de cura? ¿Cuándo?</strong></h2>
<p>Sí. Debe realizarse al menos 4 semanas después del tratamiento. Lo ideal es preferir métodos no invasivos, reservando la endoscopia solo si está indicada por otra razón (por ejemplo, control de cura de úlcera gástrica).</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Conclusión</strong></h2>
<p class="has-white-color has-text-color has-background has-medium-font-size" style="background: linear-gradient(135deg,#002a51 0%,#04529b 100%);"><span style="color: #ffffff;">El <em>H. pylori</em> es extremadamente común y su erradicación puede ser muchas veces un desafío. La terapia triple estándar (OAC) proporciona tasas de cura superiores al 80% y sigue siendo la más utilizada. Sin embargo, debemos estar atentos a los crecientes niveles de resistencia bacteriana para actualizar constantemente nuestras recomendaciones.</span></p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Cómo citar este artículo</strong></h2>
<p class="has-background" style="background-color: #abb7c287;">Lages RB, Gamarra ACQ. ¿Cómo tratar el <em>Helicobacter pylori</em>? Entendiendo cómo elegir el esquema de primera línea. Gastropedia 2024. Disponible en: <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/como-tratar-el-helicobacter-pylori-entendiendo-como-elegir-el-esquema-de-primera-linea/">https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/como-tratar-el-helicobacter-pylori-entendiendo-como-elegir-el-esquema-de-primera-linea/</a></p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Referencias</strong></h2>
<p>[1] Malfertheiner P, Megraud F, Rokkas T, Gisbert JP, Liou JM, Schulz C, et al. Manejo de la infección por Helicobacter pylori: el informe de consenso de Maastricht VI/Florencia. Gut 2022;71:1724–62. doi:10.1136/gutjnl-2022-327745.<br />
[2] Coelho LGV, Marinho JR, Genta R, Ribeiro LT, Passos M CF, Zaterka S, et al. IV Consenso Brasileño sobre la infección por Helicobacter pylori. Arq Gastroenterol 2018;55:97–121. doi:10.1590/s0004-2803.201800000-20.</p>
<p>O post <a href="https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/como-tratar-el-helicobacter-pylori-entendiendo-como-elegir-el-esquema-de-primera-linea/">¿Cómo tratar el Helicobacter pylori? Entendiendo cómo elegir el esquema de primera línea</a> apareceu primeiro em <a href="https://gastropedia.pub/es">Gastropedia</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gastropedia.pub/es/gastroenterologia/como-tratar-el-helicobacter-pylori-entendiendo-como-elegir-el-esquema-de-primera-linea/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
